La Argentina entró ayer en estado de alerta epidemiológica por la propagación mundial del ébola, por lo que aumentará las medidas de control de ingreso aéreo y terrestre fronterizo y los recursos para formar personal sanitario y dotar a los hospitales de todos los recursos necesarios para enfrentar esta emergencia.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, remarcó que nuestro país sigue las directivas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que ya cuenta con un sistema de alerta que incluye recursos humanos, tecnología y centros sanitarios de referencia para la detección y evaluación de los posibles casos. Además, el funcionario destacó que la Argentina es el único país de
América latina que tiene un sistema para detectar y analizar casos de ébola en 24 horas, lo que es importante para evitar la expansión de una epidemia de estas características. El método fue desarrollado por el Instituto Malbrán a partir del
envío de material genético viral desde un centro de referencia de la OMS, y es el único de estas características que existe en la región.
Todos los resguardos que se ejecuten en materia de política sanitaria y aduanera son fundamentales en momentos en que cunde la alarma en el mundo, sin posibilidades ciertas de contener al ébola. El pesimismo es mayor al revelarse ayer en Ginebra que los resultados de los ensayos clínicos de sendas vacunas contra el ébola estarán listos recién en enero, pero debe considerarse la probabilidad real de que ninguna de ellas funcione, según la OMS.
También hay un el tercer ensayo clínico, con participación de 40 voluntarios, mientras los esfuerzos por encontrar una vacuna urge a las naciones desarrolladas.
