”Estamos para clasificar”. “Lo jugamos como una final”. Los textuales son propiedad de los autores de los goles de Alianza anoche en el Bicentenario. El primero es de quien abrió el triunfo ante Desamparados, Ricardo Avila; y el segundo, del que liquidó la historia con su penal, Renzo Ahumada. Resume cómo el Lechuzo disputó una verdadera ‘final anticipada’ por buscar uno de los cuatro cupos que permiten la clasificación a la siguiente instancia del Argentino B. Es que el equipo de Cristian Grabinski fue mucho más que un demasiado tibio Sportivo. Así, el club de Santa Lucía se metió en zona de clasificación a falta de tres encuentros, mientras que el víbora quedó algo relegado, aunque con chances de pasar a la siguiente instancia.
Con Ahumada recostado sobre la derecha del ataque, Alianza le hizo mucho daño a Desamparados desde el comienzo. De no ser por la estupenda actuación del arquero, Leo Avila, el marcador se pudo abrir mucho antes de los 47’. Al minuto, Martín Alaniz metió un cabezazo que provocó la estirada del Loco. Un zurdazo de Avila generó otra gran intervención del cuidapalos y Ahumada se lo perdió solo entrando al área y levantando su derechazo. Luego, llegaría una interrupción de poco menos de 10’ porque los hinchas de Alianza (club que hizo de local) arrojaron un petardo que aturdió a Avila. En el reinicio de las acciones vino la primera emoción de la noche: Ahumada realizó una gran diagonal y tras un buen pase a Avila, el Patito definió con un zurdazo alto para el 1-0.
Desamparados tuvo una versión tan floja que ni siquiera tras el descanso salió de otra manera. Se lo notó derrotado antes del final y no encontró nunca en una individualidad la solución. Solo Germán Gigena intentó con un par de tiros libres que salieron desviados. Muy poco para un equipo que está realmente cerca de llegar a la próxima fase. Alianza tuvo la virtud de esperar el momento para dar la estocada final. A la 30’ llegó ese momento cuando Martín Precioza le cometió penal a Alaniz, Oscar Sainz vio la roja por protestar y Ahumada puso el 2-0 con un derechazo letal. Quedaba un cuarto de hora, pero la sensación de historia liquidada se apoderó del estadio pocitano. De hecho, los hinchas de Sportivo demostraron su impotencia queriendo romper el alambrado olímpico y provocaron la intervención de los bomberos.
Cuando restan tres partidos, Alianza ganó uno de esos partidos que ganan los equipos que sueñan a lo grande.
