Frente al nuevo mapa en el Congreso y con el objetivo de cerrar filas para evitar que la oposición frene las iniciativas gubernamentales, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó para mañana a legisladores oficialistas y aliados a un almuerzo en la residencia presidencial de Olivos.
La cumbre oficialista incluirá a dirigentes justicialistas, entre ellos Néstor Kirchner, y posiblemente también sean de la partida algunos gobernadores. Para la Rosada, en la agenda parlamentaria inmediata hay dos temas fundamentales: el impuesto al cheque que la oposición intenta que se coparticipe y el uso de reservas para pagar la deuda externa. Como es habitual en este tipo de reuniones, participará también el ex presidente Néstor Kirchner y los ministros del Gabinete nacional.
Al mismo tiempo, aunque todavía no está confirmado, se supo que el Ejecutivo espera la presencia de los gobernadores más fieles para insistir también ante ellos en la necesidad de evitar los avances de la oposición y también para insistirles en la necesidad de disciplinar a sus legisladores para que no se produzcan sorpresas de último momento.
Además de los diputados y senadores del Frente para la Victoria, fueron invitados legisladores de los bloques aliados como el neuquino Hugo Prieto y el mendocino Héctor Álvaro (de la bancada De la Concertación), y los siete del Frente Cívico por Santiago del Estero (Norma Abdala, Daniel Brue, José Herrera, Ana Luna, Cristian Oliva, Mirta Pastoriza, Jorge Pérez), entre otros, informó una fuente parlamentaria del oficialismo.
Se espera que en el encuentro del sábado en la residencia presidencial -que será posiblemente un asado bien servido para entonar los ánimos-, la jefa del Estado realice una enérgica exhortación a su sector y aliados a fin de impedir que el oficialismo sea superado en el Congreso y se apruebe el proyecto más temido: El reparto automático para las provincias de lo recaudado por la Nación a través del impuesto al cheque.
Tal como lo hizo su esposo y antecesor durante su gestión, Fernández de Kirchner no está dispuesta a permitir que la oposición frene los deseos de la Casa de Gobierno. La convocatoria, decidida el miércoles en la sede del Ejecutivo, llegó a todos los diputados y senadores kirchneristas en las últimas horas, luego del fallo judicial que dio marcha atrás con la integración de la comisión bicameral de Trámite Legislativo y de que en la reunión de Labor Parlamentaria de la Cámara alta, el kirchnerismo y la oposición resolvieran postergar los debates más calientes para romper con la parálisis de ese cuerpo.
Más allá de estos temas urgentes, el almuerzo en la residencia de Olivos servirá para analizar la agenda parlamentaria para este año y revisar la estrategia a seguir en los próximos meses ante el nuevo mapa que muestra el Congreso, sin mayoría oficialista desde el 10 de diciembre pasado en las dos cámaras.
Según el vicepresidente Julio Cobos, la Cámara alta sesionará el jueves 25 para tratar los temas menos conflictivos para hacer un gesto público y así mostrar el funcionamiento del Senado. El titular de la Cámara alta anunció que apelará el fallo del juez Enrique Lavié Pico que cuestionó la conformación de la comisión bicameral que analiza los DNU para usar reservas del Banco Central para pagos de la deuda externa. "Voy a apelar a la Justicia por entender que este tema no es judiciable", remarcó.
