Los habituales conflictos entre alumnos pasaron ayer a un nivel de mayor peligrosidad: esta vez, uno de los partícipes del altercado debió ser asistido en el Hospital Guillermo Rawson, porque sufrió un cuchillazo en la espalda que, de todos modos, no fue grave, dijeron fuentes policiales. Por el violento episodio, los uniformados habían logrado localizar y demorar a cuatro alumnos de entre 13 y 15 años. Y anoche esperaban instrucciones de un juez de Menores, aunque todo indicaba que serían liberados pues son inimputables y porque no se sabía con certeza si alguno de ellos había sido el autor del puntazo, indicaron. Tampoco había secuestro del arma usada en el ataque.
Todo pasó minutos después de las 5 de ayer en la Terminal de ómnibus, a metros de la escuela a la que concurren todos los involucrados, la General San Martín.
En principio se supuso que los numerosos protagonistas del violento cruce habían sido alumnos de la escuela San Martín con los de otro colegio. Pero luego en la Policía aseguraron que se trató de un enfrentamiento entre chicos del mismo colegio que concurren en diferentes turnos.
Anoche en la Policía desconocían los motivos del agresivo altercado. Sí sabían que el episodio involucró a varios menores y esperaban esclarecer el caso en base a testimonios, como el de la propia víctima (no identificada por razones legales) o algunos de sus compañeros.
‘Fue un hecho muy confuso porque participaron varios alumnos y si ninguno aporta datos ciertos, no será fácil establecer quién fue el agresor, más aún porque tampoco pudo ser localizada el arma empleada’, dijo un jefe policial.
Por esa misma razón es que los chicos demorados podían ser desligados. Y más aún por motivos legales: en Argentina, los menores de 16 años son inimputables, por más grave que sea el delito que hayan cometido.
Ahora la Policía enviará al juez las pruebas del caso para que resuelva.
