Buenos Aires.- La Casa Rosada recibió ayer miércoles la tercera amenaza de bomba a través de un aviso telefónico, por lo que la Brigada Antiexplosivos de la Policía Federal debió revisar los distintos salones del edificio. La llamada se realizó en momentos en que el presidente Mauricio Macri se encontraba en la Residencia de Olivos.

Tras el aviso, los efectivos realizaron el operativo de seguridad acompañados por perros que fueron recorriendo los patios, salones y oficinas de la Casa Rosada.

Más temprano se supo que el gobierno nacional incrementó los controles de ingreso al edificio a raíz de las reiteradas amenazas de bomba y protestas contra el presidente Mauricio Macri que se sucedieron en las últimas semanas.

Las medidas incluyen desde el vallado casi permanente de todo el radio de la Plaza de Mayo, hasta la incorporación reciente de controles para detectar explosivos en los vehículos oficiales de funcionarios que ingresan por la explanada y visitantes que recibe el mandatario.

Sin embargo, desde la Casa Rosada buscaron relativizar la gravedad de la situación de la seguridad presidencial y aseguraron que se trata de medidas que no ‘son permanentes’ y que coincidieron con varios llamados de amenazas de bomba en las últimas semanas, tal como confirmó el viernes pasado la propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Por otra parte, se supo que los controles para detectar metales son más exhaustivos y también se incrementó el personal de seguridad en los alrededores de la Casa Rosada tanto en el interior como en el exterior, donde personal de la Policía Federal está apostado en forma permanente.