Fue una de las figuras en la noche. Antes que abriera el marcador, el público que copó el Bicentenario ya coreaba el clásico “Fideo…Fideo…”, y esos gritos se repitieron a lo largo del partido cuando su figura comenzó a crecer. Ángel Di María fue uno de los artífices de la goleada de la Selección argentina sobre Bolivia, por eso la gente de San Juan lo gratificó. Al final del encuentro el rosarino agradeció el apoyo de los hinchas y le dedicó un párrafo aparte a su reencuentro con Rosita Bustos el viernes por la noche.
“Fue algo muy lindo, tanto para mí como para ella. Fue un mes que pasé acá (en el 2000 y 2001) muy lindo y donde me trató como si fuera su nieto, de la misma manera yo tuve siempre un gran respeto hacia ella como a su familia. Es un gran placer haberme reencontrado con ella y haber pasado unas horas hablando. Me puse muy feliz yo y muy feliz ella”, expresó el Fideo a las cámaras de TV refiriendose al reencuentro con la abuela que lo albergó cuando llegó de pequeño y que se dio a conocer en DIARIO DE CUYO. Y claro, fueron casi dos horas hablando en la concentración con la abuela, recordando seguramente tiempos pasados. El gesto del jugador del Manchester City pinta de cuerpo entero la humildad de Di María, que incluso, invitó ayer a Rosita a la cancha, pero por la situación climática la abuela de 87 años no pudo asistir.
Después, para cerrar, el jugador se refirió al aliento del público: “Cada vez que venimos a San Juan, Mendoza o Córdoba la gente nos da un gran apoyo, es lindo que coreen nuestro nombre. Por eso tratamos de dar siempre un lindo espectáculo” contó Angelito. El jugador de la gente.
