Buenos Aires, 5 de abril.- .- Aníbal Fernández le sigue los pasos a Arturo Jauretche, historiador nacional, con su nuevo “Manuel de Zonceras Argentinas y otras yerbas”, libro de reciente edición que cuenta con prólogo de la presidenta Cristina Fernández.

En 1968, Arturo Jauretche publica su Manual de zonceras argentinas, un interesante listado de ideas negativas sobre su propio país que generalmente tienen los argentinos. Según Jauretche, estas ideas son introducidas en la conciencia de todos los ciudadanos desde la educación primaria, y son sostenidas posteriormente por medio del sistema mass-media, compuesto por los medios de comunicación. Estas ideas, según el escritor, llevan a la limitación de las posibilidades de la Argentina de realizarse en forma autónoma.

Ahora, el Jefe de Gabinete, busca con su libro ser “una clara señal para mis compañeros y un espacio de discusión para los que no piensan como nosotros”.

En un adelanto del contenido del libro, en su blog, y aprovechando que ayer fue el día de la Concientización sobre el Autismo, Fernández dice: “La Zoncera número 12, titulada `Es un gobierno autista que no dialoga´, habla de cómo los mismos medios que hoy tratan de que la población tome conciencia sobre el Autismo como enfermedad, en otros momentos la usan como insulto. Van un par de párrafos de la zoncera en cuestión, como adelanto y muestra del libro.

Dice al principio: `El autismo es una enfermedad. Una alteración evolutiva del desarrollo que puede definirse como dificultades de la comunicación verbal y gestual, alteraciones de la interacción social recíproca y un repertorio muy restringido de actividades e intereses y patrones repetitivos de conducta´. Alguna vez escuché a padres de niños autistas, dolidos por el uso indiscriminado del término, casi siempre utilizado para acusar al otro de querer negar la realidad. Por eso es extraño que personajes que hacen de lo “políticamente correcto” una misión en la vida no tengan el debido cuidado con este término. Típica zoncera de quien, buscando agraviar (en teoría) termina discriminando a quienes padecen esta alteración evolutiva del desarrollo”.