Cumplió cincuenta años la Escuela de educación primaria "Monseñor Juan Marcos Zapata", en Villa Krause; obra de un sacerdote visionario, Carlos Victoriano Cruvellier, ahijado y vecino de quien sería su mentor y del que más tarde, utilizaría su nombre para bautizar su escuela.

Al ser designado párroco en Nuestra Señora de Andacollo; vio la necesidad de acercar la familia a la iglesia no sólo en el templo sino también en la tarea de educar y comenzó a construir la escuela junto a la parroquia. Por aquellos años, 1960, no existía aún la Ley de Educación Privada por lo que el sacerdote, junto a los hermanos Miguel Ángel y José Facundo que le ayudaron a construir las precarias habitaciones iniciales; colaboraron con él enfrentando trámites, burocracia y dificultades de ideas y económicas. Nació así la escuela "Monseñor Juan Marcos Zapata", formando el alumnado integrantes de las familias del lugar benefactoras de la obra. Los primeros maestros donaron tiempo para su tarea apenas remunerada. Su primera directora allá por 1959, fue Hilda Lanteri. Al sancionarse la ley de educación privada en 1965, la primera directora titular fue Moravia Argentina Laciar de Silva. El escudo del establecimiento, ideado por su fundador, es una flor de narciso que en heráldica simboliza el tesón y la soledad. Cruvellier fue también un decidido colaborador con otro cura empecinado, monseñor Francisco Manfredi que por aquellos años fundaba el Instituto San Benaventura, pilar de la Universidad Católica de cuyo. No conforme con su tarea educativa, Monseñor Cruvellier al ser capellán del Regimiento 22 y de Gendarmería; conoció las necesidades en las fronteras de nuestra provincia y creó la primera oficina móvil de Registro Civil anotando niños indocumentados y bendiciendo a sus padres con el sacramento del Matrimonio. Fue nombrado Prelado de Honor de Su Santidad, Pablo VI.

Por la parroquia y la escuela pasaron varios sacerdotes dejando cada uno su huella. Uno de ellos, monseñor Francisco Martín, más conocido como "padre Paquito"; impulsó el crecimiento edilicio debido a la demanda de la población educativa. De la matriz original nacieron otros establecimientos que forman el actual Complejo de Colegios Parroquiales de Villa Krause: Colegios del Niño Jesús; Dulce Corazón de María; Juan Pablo II; primario y secundario San Vicente de Paul y escuela de capacitación laboral Deán Abel Balmaceda. Todas en modernas construcciones con avances tecnológicos que albergan a poco más de dos mil cuatrocientos alumnos bajo la guía de otro mentor, el sacerdote Dr. Alfredo Ariza Espinar.