La información sobre un inminente ataque terrorista en los centros comerciales argentinos pusieron en alerta a las autoridades. Desde los servicios de inteligencia nacionales y la embajada argentina de Francia se apuntó contra Ansar Dine, una organización extremista que opera en el continente africano, en la República de Malí.
Curiosamente, al grupo no se le conocen acciones por fuera de su país y de su área de influencia, el desierto del Sahara. Conocidos como los ‘Defensores de la Fe‘, buscan que en su país se imponga una interpretación radical de la ley coránica (Sharia). Entienden su activismo político y militar como una ‘guerra contra los cruzados (así llama a los cristianos) y sus secuaces‘.
Creada en 2011 por el líder tuareg Iyad Ag Ghali, Ansar Dine ocupó en marzo de 2012 parte del Norte de Malí y estableció en la ciudad de Kidal su cuartel general. Durante el conflicto bélico, destruyeron el Mausoleo de Sidi Mahmud Ben Amar en Tombuctú, catalogado de patrimonio mundial por la UNESCO. Se sospecha que el grupo se oculta en las vastas zonas deshabitadas del norte de Malí, junto a otros yihadistas como los de Al Qaeda, quienes cometieron el atentado a las Torres gemelas en 2011.
