Luego de las duras críticas de monseñor Alfonso Delgado al proyecto oficial de modificación del Código Civil, José Luis Gioja salió ayer a defender la iniciativa. El Gobernador advirtió que para armar la reforma se “han tenido en cuenta opiniones de distintos sectores”, aseguró que el concepto de familia “está cimentado sobre principios de libertad e igualdad” y pidió que en el debate no existan fanatismos. Además, reivindicó el voto a los 16 que también fue cuestionado por el religioso.
Gioja no quiso mencionar a nadie con nombre y apellido, pero su encendida defensa fue justo en día después de que este diario publicara una entrevista a Delgado en la que expresa los cuestionamientos de la Iglesia. El arzobispo había dicho que la reforma que propone el kirchnerismo deforma el modelo de familia porque, entre otras cosas, “si se eliminan los deberes conyugales, el matrimonio queda vaciado de contenido”.
Consultado sobre ese punto del proyecto, Gioja aseguró ayer desde Capital Federal que “el proyecto incorpora una concepción de familia muy distinta de la que pensó Vélez Sarsfield en el siglo XIX, el nuevo régimen estará cimentado sobre principios de libertad e igualdad”. Además, sostuvo que “el texto ha tratado de tomar la doctrina y la jurisprudencia, respetando la diversidad de modelos de familia que cada uno elige para su proyecto de vida”.
El Gobernador viajó para visitar Tecnópolis (foto) y según dijo vía telefónica, “es un buen proyecto”. En referencia a la posición de la Iglesia, sostuvo que “es necesario un debate abierto y sin fanatismos, que no le hacen bien a nadie, todas las opiniones son legítimas y deben ser escuchadas”.
La iniciativa es impulsada por el Gobierno nacional y fue redactada por una comisión de juristas, entre los que se destacan los miembros de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco. La Iglesia ha salido a oponerse, entre otros puntos, a la eliminación de la fidelidad como un debe conyugal, a la fecundación in vitro, a la posibilidad de alquilar vientres por parte de aquellos que no pueden tener hijos y al régimen de divorcio simplificado.
Monseñor había dicho que con el nuevo régimen los divorcios dejarán heridas más profundas y señaló que con la fecundación in vitro se le quita al niño el derecho a la identidad. Además, llamó a los legisladores a votar a consciencia y sin atender presiones.
Gioja destacó ayer que “se ha consultado a muchos especialistas, se hizo una convocatoria amplia”. Fue a modo de respuesta al pedido que hace la Iglesia para que el oficialismo escuche las opiniones de todos los sectores sociales antes de avanzar.
Sobre el divorcio, afirmó que “muy importante que en el nuevo Código no hace falta expresar la causa, sólo la voluntad de divorciarse” y calificó al nuevo procedimiento como “un remedio a una crisis matrimonial, dejando de lado el análisis de culpas”.
Delgado también se había mostrado en contra de permitir el voto desde los 16 años, proyecto que promueven simultáneamente el oficialismo a nivel nacional y provincial. Gioja insistió en que “no es antojadizo ni especulativo” (ver aparte).
