Con aplausos en la puerta de la cochería de la calle Salta y después en el Cementerio de la Capital, fueron despedidos los restos mortales de ex diputado nacional y dirigente del Partido Bloquista de San Juan, Julio ‘Chiquito‘ Conca, quien ayer por la tarde fue sepultado en el mausoleo familiar luego de haber peleado con el cáncer durante más de un año.
‘Despido a mi amigo del alma, al hombre bueno, al ciudadano ilustre‘, dijo emocionado Juan Gilberto Maratta, uno de los más estrechos amigos de Conca, quien fue el primero en hablar frente al panteón familiar para darle el último adiós al destacado hombre público sanjuanino (ver aparte).
‘Hemos compartido casi 50 años de vida y puedo decir que hizo un culto de la amistad, con virtudes y fortalezas‘, dijo Maratta en sus palabras.
Conca falleció la noche del domingo a los 65 años de edad, luego de haber pasado los últimos meses entre una clínica privada y su domicilio particular, y en su entorno le atribuyeron la larga lucha contra la enfermedad terminal a que fue un hombre ligado al deporte y que incluso lo tuvo como uno de sus dirigentes en el mundo del rugby en su querido Club Huazihul, al que incluso llegó a presidir.
Las muestras de dolor de todo el arco político se manifestaron en la mañana en su velatorio en una sala de la calle Salta, por donde desfilaron para dar su despedida al dirigente del partido de la estrella figuras como los diputados Edgardo Sancassani y Jorge Espejo, el presidente de la Convención de la fuerza, Augusto Rago, y los dirigentes Juan Domingo Bravo, Alejandro Bravo, Juan Carlos Turcumán, César Porto Maradona, Eduardo Bazán Agrás y Raúl Sánchez, entre otros. Desde otras fuerzas asistieron Rodolfo Colombo, el diputado Juan Sansó y los integrantes de Fiscal, Alberto Páez Díaz y el concejal Tristán Yanzón Sánchez. También estuvieron sus ex compañeros en el Tribunal de Cuentas, como el presidente, Isaac Abecasis.
En el Cementerio de la Capital se sumaron otras personalidades, como el ministro de la Corte de Justicia, Adolfo Caballero, y la intendenta de Rivadavia, Ana María López de Herrera.
‘Fue un dirigente apasionado del bloquismo y hasta llegó a tener enfrentamientos políticos, pero no personales‘, destacó Maratta, para luego agregar que ‘siempre buscaba el bien común y no la riqueza‘.
En representación de la familia habló otro amigo de Conca, con quien había compartido durante su paso por la Cámara de Diputados de la Nación. ‘Fue un hombre con honestidad y con hombría de bien‘, dijo Osvaldo Castro Riveros.
Cómo también el deporte lo tuvo entre las actividades en las que se destacó, un dirigente del Club Huazihul, Jorge Gómez, agradeció todo lo que hizo Conca por esa institución.
Incluso entre los asistentes al sepelio había varios jóvenes integrantes del club, algunos hasta con la camiseta roja y negra, característica de la entidad.
