Ella primero contó que el nene cayó de un cochecito. Después, su familia cambió la versión y sostuvo a este diario que sin querer cayó de un sillón y golpeó contra una piedra. Estas contradicciones, más el informe del médico legista que indica que el pequeño no sólo presenta hundimiento de cráneo sino una fractura y que siembra dudas acerca de que dicha lesión haya sido producida por una simple caída, derivaron ayer en la detención de la mamá de ese niño de 11 meses que el domingo último ingresó golpeado y con neumonía al Hospital de Pocito. Por otro lado, el pequeño quedó bajo resguardo de la Dirección de la Niñez, aseguraron fuentes judiciales.

Los policías de la Seccional 7ma apresaron ayer a la tarde a la joven, de apellido Fernández y de 22 años, en su domicilio cerca de Villa Aberastain. El juez Benedicto Correa, del Quinto Juzgado de Instrucción, le imputa el presunto delito de lesiones graves, dado que un médico certificó que la criatura tiene una fractura de cráneo (no sólo hundimiento, como se dijo en principio) y al menos 40 días de incapacidad.

El juez Correa intenta establecer qué le pasó al niño, dado que no cierra la versión de una caída accidental y existen sospechas de que le hayan pegado. La mamá es la primera sospechosa porque era la responsable, pero no descartan la agresión de otro familiar. En el hospital, ella afirmó que el niño se golpeó al caer de un changuito, pero luego la familia afirmó que el pequeño se precipitó de un sillón.

La chica, que es mamá de otro nene de 2 años, vive casi en el hacinamiento y en la extrema pobreza junto a sus padres, tres hermanos y un sobrino en un barrio de viviendas en Pocito. Los vecinos dicen que son analfabetos y que la mamá del bebé tendría retraso madurativo. Por esto último, también ordenaron realizar informes socio ambientales para saber la situación de toda la familia.