Cuando los policías de la subcomisaría Ansilta lo hallaron en su casa del barrio La Estación, en Rawson, fingió ser otro pero no tuvo suerte y a Ricardo Caballero (26) no le quedó otra que resignarse. Eso sí, de entrada se alejó de la grave acusación que lo tiene señalado como quien le dio un botellazo en la cabeza a una joven madre de 7 niños, patearla en el piso y quemarle el rancho en la noche del pasado domingo en la Villa San José, en Costa Canal, al Norte de calle 5, en Pocito.
Según la Policía, Caballero dijo que golpeó a Vanesa García (28) pero no con tanta saña, y que lo hizo cuando ya se marchaba porque recibió una pedrada en la espalda tras un frustrado pedido de disculpas porque casi chocó en moto a una nena. También negó haberle quemado el rancho y estar ligado a los supuestos saqueos y la destrucción de otros tres ranchos de tres familiares de la mujer en la misma villa. En la Policía dicen que hay testigos que aseguran que no hubo robos y las destrucciones las causaron los mismos parientes de García.
