La sanción del proyecto del voto electoral para jóvenes de 16 y 17 años entró en la recta final, ya que el oficialismo avanzará la próxima semana en el Senado con la firma en comisión del dictamen favorable para habilitar su tratamiento en el recinto la segunda semana de octubre. Así lo anticipó ayer el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, que reconoció en declaraciones a la prensa que todavía el oficialismo no definió si se dejará o no afuera del proyecto la habilitación para el voto de extranjeros con dos años de residencia permanente en el país.

Todo parece indicar que el oficialismo se decantará por ampliar el voto a los jóvenes en calidad de “optativo” y no obligatorio, como propone el proyecto de los senadores kirchneristas Aníbal Fernández y Elena Corregido, pese a que algunos sostienen que debería ser también obligatorio.

Desde temprano la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado empezó ayer la segunda jornada de audiencia pública para recoger opiniones sobre la iniciativa con una lista alrededor de 60 expositores.

Leandro Vergara, de la UBA, consideró que la ampliación del voto a jóvenes de 16 y 17 años en forma optativa va en contra del sistema jurídico vigente.

Luego, a favor del voto juvenil se manifestó Norberto Liwsky, del Observatorio Social Legislativo de la provincia de Buenos Aires, quien opinó “la iniciativa representa, indudablemente, una ampliación de derechos‘, pero resaltó que el Estado y los organismos públicos tienen la responsabilidad de ‘acompañar a los sectores juveniles para introducirse en la vida ciudadana‘.

Un giro de tuerca dio Mabel Bianco, de la Fundación del Estado para Investigaciones de la Mujer (FEIM), cuando opinó a favor de la ampliación del voto pero consideró que debe darse ‘dentro de una política integral‘, ya que apuntó que ‘la desigualdad es lo que nos lleva a exclusión e impide participar con plenitud y esto afecta fundamentalmente a mujeres, niños, niñas y adolescentes‘.

Agustina Martín, secretaria general de la juventud del GEN de Buenos Aires, se expresó a favor del voto a los 16 años pero que sea ‘universal y obligatorio‘ en base ‘a nuestra firme convicción de creer en la fortaleza de la democracia‘ y del voto ‘como herramienta de participación‘ pero dijo que el proyecto ‘debería ser debatido desde la perspectiva de los derechos‘.

Por su parte, Miguel Espeche, del departamento de Salud Mental del Hospital Pirovano, no se mostró de acuerdo con adelantar la edad del voto porque puntualizó que los 16 años es una edad en la que ‘hay que ayudarlos (a los jóvenes) a incubar su potencia hasta tanto acceden a la madurez correspondiente‘, por lo que desaconsejó ‘adelantar los tiempos‘. Fuentes: (DyN, Télam)