La Argentina aguarda el dictamen del juez Thomas Griesa, tras defender la calificación de emisión local del Bonar 24, que en caso de resultar favorable al país podría habilitar la ejecución de una operación de similares características.
Mediante sus letrados, el país se aprestaba a completar ayer la presentación para rechazar un requerimiento de los holdouts para que esos títulos sean declarados deuda externa y en consecuencia queden sujetos al bloqueo que mantiene el magistrado.
La nota busca demostrar que la colocación de 1.400 millones de dólares realizada en abril de este año fue comercializada en la plaza local y que no constituye una emisión de carácter internacional.
Cabe recordar que los Bonar 24 son títulos emitidos en dólares pero bajo legislación argentina, condición sobre la que se basa la estrategia de defensa dado que el magistrado carecería de jurisdicción para actuar.
Tras efectuarse la operación los holdouts le reclamaron a Griesa que investigue la subasta bajo la convicción de que había sido una colocación externa e incluso apuntó a dos entidades financieras internacionales que la habrían facilitado. En consecuencia, le pidieron a Griesa que extienda al Bonar 24 el congelamiento de pago que pesa sobre los títulos entregados en los canjes 2005 y 2010. Esta última orden se disparó luego de que Argentina se negó a acatar el fallo de 1.330 millones de dólares que Griesa emitió a favor de holdouts.
