El ministro de Economía, Carlos Fernández, fustigó ayer la actuación del Fondo Monetario Internacional (FMI) ante la actual crisis financiera, lo acusó de discriminar a los países en cuanto a las exigencias para otorgar créditos y reclamó asistencia sin condicionalidades políticas.
"El FMI utiliza para sus evaluaciones, proyecciones y modelos inadecuados. Los países en desarrollo necesitamos financiamiento sin penalidades", dijo Fernández al disertar ante sus pares del G24, en la reunión que dio apertura ayer a las reuniones de primavera que llevan adelante el FMI y el Banco Mundial (BM), en la ciudad norteamericana de Washington.
Durante su disertación indicó que "se requiere fundamentalmente por parte del FMI, una mayor flexibilidad en la provisión de financiamiento para el mundo en desarrollo, con alto acceso, fuertes desembolsos iniciales y sin condicionalidades de política".
Al mismo tiempo, el ministro cuestionó el rol del FMI y señaló que "al parecer existe una sutil división en el trabajo" entre este organismo y el Banco Mundial.
"El Fondo está abocado a prevenir esta crisis ofreciendo a un número acotado de países un seguro que permita contener la incertidumbre acerca del impacto y la capacidad financiera de los países elegibles", enfatizó Fernández ante los 24 ministros de Economía y los directores del FMI, Dominique Strauss-Khan y del Banco Mundial, Robert Zoelick.
El ministro dijo que el FMI le está "ofreciendo al resto de los países, a la gran mayoría, programas de ajuste que siguen demostrando tener impacto pro cíclico, es decir, amplificando el shock externo con la esperanza de asegurar el retorno del capital que nunca se dará, puesto el quiebre estructural del sistema financiero."
Inmediatamente consideró que "el Banco Mundial está actuando eficientemente, ofreciendo financiamiento efectivo, es decir justamente lo que estamos planteando, asistencia financiera para acciones contra la crisis".
