El analista internacional, Claudio Fantini, consideró que los presidentes de Brasil y de EEUU han tomado posiciones correctas en los más recientes conflictos generados en América del Sur.
Sin desconocer las intenciones expansionistas de Venezuela, el politólogo argentino reconoció a DIARIO DE CUYO que el proyecto de sumar presencia de militares norteamericanos en Colombia perjudica comercialmente a ese país y mejora las exportaciones argentinas.
-¿Por qué EEUU está tan interesando en sumar presencia militar en Colombia?
-EEUU quiere ampliar su presencia militar en siete bases colombianas, pero no para combatir al narcotráfico, tal cual esgrime Washington. EEUU quiere sumar presencia en Colombia porque teme perder sus bases en las islas de Curaçao (la más grande de las Antillas holandesas, cercana a las costas venezolanas) y de Aruba (isla que forma parte del Reino de los Países Bajos y que está al noroeste de Venezuela).
-¿Qué es lo que en verdad le preocupa a Chávez de este plan de EEUU en Colombia?
-El presidente venezolano, Hugo Chávez tiene un viejas disputas territoriales con Colombia. Son dos países que nacieron como siameses, porque fueron parte de un mismo estado en el pasado: la Gran Colombia. El nacionalismo venezolano siempre acusó a Colombia de proyectarse hacia las puertas del lago Maracaibo, que es la yugular del petróleo venezolano.
El Gobierno colombiano de Alvaro Uribe, que tiene gran aceptación popular, es un obstáculo para el proyecto geopolítico expansionista de Chávez, que intenta reconstruir aquella Gran Colombia.
-¿Por qué Chávez es un disparador de conflictos en la región?
-Todo líder cómo Chávez, con componentes demagógicos y despóticos, siempre que empieza a perder poder genera un conflicto externo para obligar a cerrar filas internamente. Ante la inflación, la delincuencia y la caída de precios del crudo venezolano, Chávez intenta paliar esas debilidades internas generando tensiones externas que le permitan unir filas adentro.
-¿Qué impacto político desencadenó en la región?
-Han quedado definidas dos veredas en América del Sur: en una está Colombia legitimando su acuerdo con EEUU y el silencio de Perú, parece colocarlo en este grupo. En la otra está Paraguay, Uruguay, Chile y Brasil, que sostienen que lo mejor es que no haya presencia militar de EEUU en América del Sur. Pero que le reconocen a Colombia el derecho soberano a tomar una decisión en ese sentido e implícitamente le cuestionan a Venezuela sus proyectos de expansión chavista. -¿Argentina en qué vereda está?
-Con Argentina nunca se sabe. Por los discursos de la ministra de Defensa, parece estar del lado de Chávez. Pero creo que en los hechos Argentina va apoyar el pedido de Brasil, que es tratar de conducir esto buscando acuerdos regionales. Intentando que Colombia renuncie al acuerdo con EEUU, y que Venezuela frene su carrera armamentista, deje de apoyarse en la flota rusa y le ponga un coto a su proyecto geopolítico de chavización regional.
-¿En qué perjudica a la Argentina el acuerdo EEUU-Colombia?
-A la Argentina no la perjudica. Al contrario, puede salir beneficiada, porque en la reacción de Chávez está incluida una ruptura de las relaciones comerciales con Colombia. Eso implica Argentina venderá más productos a Venezuela.
-¿Qué herramientas necesita consensuar la región para solucionar estas fricciones por EEUU?
-Me parece correcto el objetivo que trazó Brasil dentro del bloque de países sudamericanos (Unasur), que es que la región tenga su propio Consejo de Defensa y tenga sus propias políticas de seguridad, con vistas a erradicar totalmente la presencia militar extrarregional en América del Sur. Contra este objetivo atentan el acuerdo EEUU-Colombia y también el proyecto geopolítico de Chávez que puso a Venezuela en una carrera armamentística desenfrenada.
-¿Venezuela es más temible que antes para Colombia y EEUU?
-La carrera armamentista de Venezuela es muy fuerte. Compró armamentos a China, Rusia, Suecia, España y creo que a Irán le compró misiles. El Gobierno de Venezuela obviamente tiene algún vínculo con la guerrilla colombiana de las FARC. Todo eso justifica la preocupación del Gobierno colombiano. Esta situación es la que hay que desactivar en la cumbre de Unasur que se va a realizar en Bariloche. Creo que quien más claramente lo ve así es Brasil.
-Barack Obama ha jugado un papel pasivo frente a este conflicto y frente al golpe cívico-militar de Honduras ¿Por qué?
-Porque tiene una política más inteligente, menos explícita y menos agresiva que la que tenía su antecesor George W. Bush. Mi impresión es que Obama fue quien desmanteló el protagonismo de Chávez en el golpe de Estado en Honduras, impulsando la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Bush estaría abrazándose con Roberto Micheletti, quien reemplazó al destituido presidente hondureño Manuel Zelaya. Obama no hace eso, pero tampoco le abre paso al chavismo para que instaure el presidencialismo absoluto que quería instaurar Zelaya en Honduras.
-¿Hay riesgos de que se produzcan más golpes en la región como el de Honduras?
Depende de cómo se siga manejando esta situación. Es muy importante que se le de mucha fuerza a la mediación de Costa Rica, para que le impongan a los golpistas hondureños el paso al costado que tienen que dar. En la medida en que el Gobierno golpista la saque gratis, ahí si se está sentando un precedente verdaderamente preocupante para la región.
