El Gobierno se anotó ayer un importante triunfo en el Congreso y dio un paso trascendental en su estrategia política de cara a las elecciones legislativas 2009, al quedar convertido en ley el proyecto que adelanta la cita electoral para el 28 de junio.

Con un respaldo más holgado al esperado por el propio oficialismo, el Bloque K impuso su mayoría en la Cámara Alta y dejó atrás los fantasmas sobre el poder real del kirchnerismo después las últimas deserciones y el resabio de la derrota por la 125, el proyecto de retenciones móviles que abrió el conflicto con el campo.

Después de 9 horas de debate, el dato político del día fueron los 42 votos que logró reunir el oficialismo, 5 más de la mitad más uno que necesitaba para aprobar la iniciativa. La oposición, que dio pelea durante el tratamiento en el recinto, aún sabiendo de antemano que no le daban los números, sumó 25 votos en contra del adelanto electoral.

Al igual que la semana pasada en la Cámara de Diputados, el oficialismo logró ayer la primera "victoria" del día cuando consiguió el quórum necesario, de 37 senadores, para discutir el proyecto gubernamental.

Curiosamente, el senador que permitió abrir el debate fue el ex presidente Adolfo Rodríguez Saá (2001), un peronista disidente, enfrentado con la presidenta, Cristina Fernández.

Una de las voces más contundentes en defensa de la iniciativa gubernamental fue la del senador oficialista Nicolás Fernández, quien utilizó el mismo argumento que la Presidenta al justificar el adelantamiento de los comicios.

"Hay que evitar por todos los medios el rally electoral en el país, que distrae la atención de la crisis financiera global", sostuvo el presidente la comisión de Asuntos Constitucionales.

Pero ahí nomás le contestaron.

Además de indicar que el momento "exige consensos", el senador Freddy Martínez, de la Unión Cívica Radical (UCR), dijo que otros países que sufren el efecto de la crisis no han adelantado las elecciones.

En la misma línea se pronunció Samuel Cabanchik, de la Coalición Cívica (CC), al afirmar que el adelantamiento de las elecciones legislativas "es parte del problema y no de la solución".

La Cámara de Diputados había aprobado el pasado miércoles la propuesta con el

voto de 136 legisladores, siete más que lo necesario, frente a 109 en contra, al cabo de diez horas de debates en los que abundaron fuertes discusiones.

Si algo faltaba para que el oficialismo completara ayer el trámite parlamentario, los dos senadores del la opositora Afirmación para una República Igualitaria (ARI) de Tierra del Fuego anunciaron el miércoles que votarían en favor de la propuesta de Fernández y que renunciarían a su afiliación partidaria.

La sesión, que se inició a las 11, tuvo un pico de tensión cuando el radical Gerardo Morales buscó introducir dos nuevos temas en la sesión, como la interpelación al ministro de Justicia, Aníbal Fernández, para que explique la política de seguridad, y también insertó un proyecto de combate contra el dengue que afecta las provincias del norte, para que "el congreso le dicte una política al gobierno".

En las elecciones de este año, que en principio estaban previstas para el 25 de octubre, se renovará la mitad de los 257 escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de los 72 del Senado.