"Yo les dije a los tipos que no nos dejaran encerrados y uno de ellos me contestó que no me preocupara, que ellos mismos iban a llamar al 911 avisando que nos habían robado y encerrado". Con una sonrisa irónica, así explicaba ayer Ariel Santos (38) el violento asalto que le tocó vivir el sábado a la noche cuando estaba por cerrar su frigorífico ubicado en la villa Echegaray, Rawson. Al menos tres ladrones, armados y a cara descubierta, golpearon al hombre y redujeron a tres empleados. Luego, los delincuentes sustrajeron tres celulares y unos 10.000 pesos que había en el lugar y encerraron a las víctimas en la parte trasera de un furgón. Lo curioso, es que luego de irse, los ladrones llamaron al 911, situado en la Central de Policía, dando aviso del robo.
Según Santos, el robo ocurrió alrededor de las 21.20 del sábado cuando estaban por cerrar su frigorífico y carnicería "JD", en calle Simón Bolívar 285 Este, Rawson. Ese es el mismo negocio que en agosto pasado había sido allanado buscando restos de caballos faenados, dijeron en la policía.
A ese lugar, dos ladrones ingresaron por un portón entreabierto y sorprendieron al propietario, un facturador y a un carnicero. "Como no me quise tirar al piso, me dieron dos cachazos en la cabeza", agregó Santos.
Una secretaria estaba arriba en una oficina y al escuchar los ladrones, se encerró. En ese momento entró un tercer cómplice al galpón y otro de los delincuentes subió las escaleras hasta donde estaba la mujer. Allí la encañonó y sustrajo de ese lugar unos 10.000 pesos que tenían, circunstancialmente, producto del pago de proveedores y de la recaudación del día, aseguró Santos.
Después, encerraron a las víctimas en el camión y ahí fue cuando el dueño le pidió que no los dejaran allí por temor a asfixiarse: "uno me dijo: "tranquilo, nosotros vamos a llamar a la policía’, comentó el empresario.
Tras el asalto, un policía que llegó después a la escena, le dijo al propietario que un supuesto vecino llamó al 911 y avisó que habían asaltado una carnicería de Tucumán y Cano, y que había gente encerrada en un camión. Pero la policía no encontró nada esa dirección, aseguró Santos. Se supone que ese llamado lo hizo alguno de los ladrones, como habían afirmado que lo iban a hacer.
Luego, la policía dio con el lugar cuando otro empleado rescató a las víctimas del furgón.
Anoche, los pesquisas trabajaban en rastrear el aparato desde donde los ladrones realizaron el supuesto llamado.
