Cuando en 2007 San Juan sorprendió al país al vestir el Obelisco porteño con gigantografías del Submarino y El Hongo, el fotógrafo Roberto Ruiz se dijo que tenía que trabajar mucho si quería conseguir otra vez la atención del país. Por eso, a cinco años de aquel golpe de efecto mediático, el sanjuanino adelantó que en julio próximo montará fotos más grandes y que lo complementará con una muestra fotográfica y un festival, todo alrededor del ícono porteño y en el cruce de Corrientes y avenida 9 de Julio. Aquella vez, las gigantografías estuvieron dedicadas exclusivamente a Ischigualasto, mientras que ahora quiere incluir un homenaje a la ruta 150, que está en construcción.

En 2007, Ruiz montó dos imágenes de 18×60 metros, delante de dos caras del Obelisco. ‘Ahora, una de las fotos va a tener 20×60 metros y la otra, aproximadamente 80×20 metros. Además, en la plaza de la República voy a instalar una muestra con imágenes de San Juan, mayoritariamente de los paisajes que va a unir la ruta 150’, dijo Ruiz. El fotógrafo guarda con celo el motivo de las dos gigantografías, pero una podría ser una localidad jachallera y la otra una formación de Ischigualasto, distinta al Submarino y al Hongo.

Por su parte, Ruiz dijo que pretende ubicar trailers para que la gente pueda degustar vinos y empanadas sanjuaninas, mientras que cantantes locales le darán tono de festival a la muestra. ‘Para volver a impactar, tiene que ser algo superador. El objetivo es hacerlo para las vacaciones de invierno y la idea es que estén exhibidas 4 días’, expresó.

EN 2007

El 1 de abril de 2007 y tras varios intentos suspendidos por lluvia, Capital Federal amaneció con una imagen distinta en el Obelisco. Ese día fue inaugurada la muestra con las dos imágenes de Ischigualasto, un paisaje atípico en el corazón porteño que figuró en distintos medios nacionales. Ruiz consiguió así su objetivo tras casi ocho meses de trabajo, siete visitas al Valle de la Luna durante el verano y horas de vigilia para captar un total de 109 fotos panorámicas de 780 megabytes cada una. De esas, seleccionó dos. Las imágenes se imprimieron en lonas con microperforaciones para disminuir la resistencia del material al viento, montadas en estructuras de caños de 40 toneladas.