San Martín cerró anoche su etapa de pretemporada venciendo a Racing Club, el último campeón argentino (que jugó con suplentes), en el estadio Del Bicentenario por penales, tras igualar 0-0 para luego adueñarse de la Copa Amistad Provincia de San Juan en la definición al ganar 4-3, con una gran tarea del arquero Ardente que contuvo un disparo y convirtió con su ejecución.

El partido, que dejó el saldo positivo de 2 triunfos, 1 empate y 1 derrota a lo larga de la pretemporada, fue el de mejor rendimiento del equipo de Mayor, que el próximo sábado tendrá su regreso oficial a Primera División.

Y si bien San Martín triunfó en la definición por penales, siempre fue más. En todo el partido. Pero le faltó el gol. Y eso que generó demasiadas oportunidades. Igual, en el último amistoso mostró más dinamismo y soltura en su juego. Mucho toque, posesión de pelota, buen traslado, y la cuota de sorpresa con la velocidad de Marcos Figueroa. Más allá que la propuesta de Racing fue muy pobre y no exigió al Verdinegro para que mostrara la otra faceta de un equipo que se prepara para el debut el próximo sábado visitando a Godoy Cruz en Mendoza.

El “Conejo” Figueroa, fue quien más cerca estuvo de anotarle a la Academia. Tuvo la primera a los 11’, cuando estando cara a cara con el arquero Musso, prefirió “picarla” y la pelota se perdió cerca del palo. Lo que vino después fueron remates de media y larga distancia, pero sin la convicción para llevar peligro.

Sobre los 26’, José Luis Gómez se animó, se mandó por el centro, dejó 3 rivales en el camino, pero le faltó determinación para definir ante Musso. Y ya en la siguiente, Carlos Bueno tuvo su oportunidad al juntar a los centrales, ganarles la posición, y cuando definía por encima del guardameta, el lateral Bazán la sacó sobre la línea.
En el complemento el equipo se soltó aún más. Se apoyó en Gelabert y López. Y a los 10 segundos Figueroa buscó con potente remate que Musso desvió. Ahí nomás Bueno asistió a Figueroa, le pegó y en el rebote Bueno la tiró afuera. San Martín se acopló y más allá que Racing trató de complicarlo con ataques esporádicos, nunca lo puso en aprietos.

La Copa debió definirse por penales, fueron 14 ejecuciones, pero el real valor del juego se vio en los 90’ donde mostró armas de seducción para su inminente debut en Primera.