El ciclista norteamericano Lance Armstrong aseguró que no cree que pueda erigirse como vencedor del Giro de Italia, que este año llega a su centenario, al afirmar que pese a que está mejor que hace un mes, no está bien como Iván Basso o Danilo Di Luca.

En rueda de prensa ayer en Roma el estadounidense dijo: “a principios de año podía ser uno que luchara por la victoria final (en el Giro). Pero la lesión me ha hecho dejar a un lado este objetivo”.

Armstrong se fracturó por cuatro sitios la clavícula derecha durante la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León, el pasado mes de marzo, y los médicos le diagnosticaron un período de recuperación de entre 8 y 12 semanas.

No obstante, Armstrong declaró que se sentiría “decepcionado” si no gana “ni siquiera una etapa”.

“No importa si es un etapa de montaña o una crono. Creo que mejoraré a medida que avance el Giro”, manifestó.