En la nueva composición de jardines las plantas aromáticas toman protagonismo estos últimos años. No sólo ornamentan el espacio verde, sino que además aportan aromas y utilidad. Saber que hierba usar en algún plato puede transformarnos de simples cocineros a grandes chef. Agregar un aroma o realzar un sabor de manera sutil, mediante un bouquet garni o una buena selección de especias, que además las cosechamos de nuestro jardín, es un verdadero placer. Ellas, además son verdaderas aliadas en el paisajismo actual, por sus cualidades ornamentales, hojas, color, flor y aroma que despiden al tocarlas.
Las aromáticas son plantas que poseen aceites en diferentes órganos. Esta definición generalizada engloba desde hierbas anuales, como el cilantro, hasta árboles de hoja perenne, como el laurel. Algunas de estas concentran sus aromas en las raíces, como el jengibre; otras en sus flores, como la lavanda; otras en sus semillas, como el cilantro; pero el mayor número de ellas presenta aceites esenciales en sus hojas, como el romero, la albahaca o el tomillo. Estos aceites son mezclas de alcoholes, aldehídos, cetonas y terpenos, sustancias de compleja estructura química. Desde hace miles de años el hombre ha observado y utilizado los beneficios que producen estas sustancias. A lo largo de la historia, el cultivo y aplicación de las aromáticas con fines terapéuticos, rituales y culinarios han estado presentes prácticamente en todas las culturas.
Muchas de estas plantas son pequeñas de modo tal que permiten ser cultivadas en macetas, jardineras y también pueden servir de borduras o mezclarlas con otras herbáceas en el jardín, incluso en la huerta. Entre otra de sus cualidades, son capaces de mantener alejadas plagas que atacan los cultivos. Un verdadero placer poder cortar un ramito de cualquiera de estas aromáticas e inmediatamente preparar un exquisito plato.
Cada región posee su clima, pero lo cierto es que la propuesta de hoy se adapta con facilidad a nuestro suelo y clima, siendo algunas muy apropiadas para la región seca. Esto nos permite cultivarlas con facilidad y cuidarlas día a día, su retribución será salud, aromas, sabores y colores únicos para una vida más saludables.
Cultivo de hierbas aromáticas
Siembra por semillas
La mezcla ideal para el cultivo es ¼ de turba- ¼ de perlita agrícola – ¼ de compost maduro tamizado – ¼ de tierra negra tamizada. Los almácigos de bandeja plástica, son ideales a la hora del trasplante, ya que se evita la ruptura de las raíces. Es necesario mantener húmeda la tierra de este tipo de plantaciones, hasta la germinación, si falta agua la semilla muere. Lo ideal es colocarlos en un invernáculo. Las cocinas y lavaderos presentan buenas condiciones. Recordemos que los plantines requieren de sol para su desarrollo cuando emerja la plántula. Al tacto el sustrato debe estar siempre húmedo y fresco. Las especies que se multiplican por siembra son: albahaca, perejil, cilantro, ciboulette, eneldo, entre otras.
División de matas
Este método es realiza en primavera o en otoño. Se divide la mata en varias partes para realizar nuevas plantas. El sustrato debe incorporarse compost o humus de lombriz. Las especies que se dividen son: menta, hierbabuena, ciboulette, orégano, tomillo y estragón.
Por Acodo
Este método es ideal para reproducir arbustos que pueden desarrollar tallos muy largos y leñosos. Las especies que se multiplican por acodo son: romero, salvia, orégano, cedrón y laurel.
Cuidados
Riego: La mayoría son originarias de regiones secas y son sensibles al exceso de agua. Requieren poco riego las plantas perennes muy ricas en aceites esenciales como la salvia, tomillo o el romero. las anuales como el perejil, eneldo, cilantro y la albahaca necesitan de riegos más frecuentes en pleno verano.
Abono: No es conveniente abusar del abono, aunque éste provenga de una fuente natural, ya que puede promover un desarrollo verde y perder aromas y sabor, cualidades a mantener en las aromáticas.
Podas: Solo se permiten podas de limpieza, retirando las hojitas secas o ramas muertas. El orégano requiere luego de su crecimiento estival y floración una poda más baja para estimular la producción de nuevas ramitas. Las mentas y melisas también se podan luego de su floración. El Estragón y la Menta se propagan con mucha rapidez mediante unos tallos subterráneos, con lo que puede invadirlas plantas de los alrededores, convirtiéndose, en "malas hierbas’. Si las plantas en un cubo enterrado, esto limitará su expansión lateral. Recórtalas con frecuencia para que no se hagan invasoras.
Suelo: En caso de estar puestas en tierra ya hemos dado en qué consiste un buen sustrato. Para remover o airear la tierra, se realiza muy superficialmente, sin profundizar, para no romper las raíces. Mínimo, 2 veces al año.
En maceta
Para realizar cultivos de aromáticas en maceta debe colocar un buen sustrato, compuesto por: 50% de compost, 30% de tierra negra y un 10% de perlita agrícola. En los viveros también se encuentra las mezclas ya preparadas. Llenamos hasta 1cm. antes del borde. Trasplantamos cuidadosamente las plantas o plantines haciendo un hoyo en el sustrato. Ubicamos la planta en el centro y completamos con sustrato y con ambas manos ejercemos presión a los lados de la planta. Puede colocarse una cobertura natural de chips de madera y para las que requieren menos riego pueden colocarse piedritas. Cualquier cobertura que elijamos impedirá la aparición de malezas. Algunas aromáticas conviene comprar los plantines ya armados; es el caso de la salvia, ciboulette, romero, las demás es mejor realizar almácigos.
