Sin las grandes puestas en escena de otras ocasiones, la presidenta Cristina Fernández tomó ayer juramento a los nuevos miembros del Gabinete nacional durante un acto en el que puso también en funciones a los flamantes titulares de la ANSES y Aerolíneas Argentinas.
La ceremonia concretó la renovación en la primera línea del gobierno dispuesta a raíz de la derrota electoral en los comicios legislativos.
Aunque a cargo de Aerolíneas quedó Mariano Recalde, hijo del diputado y abogado de la CGT, Héctor Recalde, llamó la atención que no participara el secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, ni ningún miembro del consejo directivo de la central sindical. Pero esto puede no ser casualidad. Resulta que un hombre del ministro de Salud, Juan Manzur, también tucumano, fue elegido para comandar la oficina encargada de distribuir los fondos de las obras sociales. Se trata de Mario Koltan que reemplazará al moyanista Hugo Solá al frente de la estratégica Administración de Programas Especiales (APE), que reparte recursos entre las obras sociales.
Tampoco estuvo presente en el acto el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien aparecía como el funcionario con mayores posibilidades de dejar su cargo cuando las designaciones sorprendieron con otros nombres.
Boudou tendrá que librar una dura pulseada con Moreno a quien no pudieron llevarse puesto ninguno de sus cinco antecesores.
Sí, fue muy notoria la presencia del gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, quien ocupó un lugar en el estrado junto a sus colegas de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Río Negro y de San Juan, José Luis Gioja.
Por su parte, en sus primeras declaraciones, el flamante jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, declinó precisar si habrá reunión con los gobernadores, pero garantizó "mucha relación". En tanto, el mandatario de Jujuy, Walter Barrionuevo, tomó distancia de sus colegas provinciales que reclaman un urgente encuentro con el Poder Ejecutivo y advirtió que "no vamos a tener necesidad de pedirle, sino que el mismo la va a generar".
El nuevo ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, prometió "luchar mucho y trabajar para garantizar seguridad al ciudadano", al tiempo que remarcó su objetivo de "tener diálogo con todos los sectores de la justicia".
"Vamos a profundizar todas las líneas de acción que viene llevando adelante el gobierno nacional, vamos a seguir con los planes de inversión que ha llevado adelante el ministro (Aníbal) Fernández y en el espíritu de la Constitución nacional y de la ley de seguridad interior", enfatizó.
A su turno, el secretario de Cultura Jorge Coscia afirmó que en su gestión habrá "oídos para la diferencia" y defendió la política del Gobierno nacional en el área al decir que "no se le puede reprochar haber tenido sectarismo alguno".
Durante la ceremonia, que se realizó en el Salón Blanco con gran cantidad de público pero sin la asistencia de representantes del empresariado ni del sector del trabajo, quedaron formalmente en sus cargos el jefe de Gabinete, y los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, y el secretario de Cultura.
Como la titularidad de Aerolíneas quedó vacante con la asunción de Alak, el cargo será ocupado Recalde, en tanto la llegada de Boudou al Palacio de Hacienda determinó que su lugar en la ANSES sea ocupado por Diego Bossio.
La presidenta se reunió por separado con Fernández, Boudou y Alak para analizar la nueva etapa de la gestión que se abre con la renovación del equipo gubernamental.
