Enrique Peña Nieto asumió ayer como nuevo presidente de México por un periodo de 6 años. En un acto que duró apenas 5 minutos y donde casi no cruzó palabras con Felipe Calderón, remarcó como prioridades aplacar la extendida violencia del narcotráfico e impulsar una serie de reformas que permitan al país fortalecer su posición como la segunda mayor economía de América latina.