El tresarroyense se quedó el domingo con la clásica Doble Difunta Correa en una definición atípica, ya que al momento de cruzar la meta no sabía que era el ganador. Se enteró después, cuando lo avisaron que lo era ya que había dado caza sobre el puntano Alfredo Lucero. Por ello es que el festejo no fue tan fervoroso y ayer, con el hecho consumado contó de la enorme felicidad que tenía y que era la prueba que realmente quería ganar dentro del calendario rutero sanjuanino, por considerarla como la "clásica del país". Igual, sabe que el momento para explotar su virtudes es enero, ya que en febrero, cuando se venga la Vuelta a San Juan, será un obrero y trabajará en función del equipo para llevar a un integrante de los "piqueteros" al triunfo.
-Un día después y sin la sorpresa que le causó el domingo ganar la Doble Difunta Correa, ¿cómo se festejó?
-Con mucha alegría porque era algo muy importante, que lo venía buscando. Le tenía muchas ganas a esta carrera y se me dio, quizá el domingo no la pude disfrutar tanto porque no sabía que había alcanzado en el tiempo a Lucero, pero hoy (por ayer) ya sí.
-¿Porqué tenía tantas ganas de ganar esta prueba?
-Porque es la clásica del país, donde no faltaba nadie y porque tiene todo, desde el terreno pasando por la calidad de los corredores. Para mi la Difunta es de lo mejor que hay en el país y tenía muchas ganas de ser el triunfador.
-Su objetivo personal, ¿cuál es?
-El objetivo para mí es el mes de enero. Después de ahí y según los resultados que se dan, ver como se puede dar el mes siguiente. Pero en lo personal y para tener logros, enero es mi meta y por lo menos arranqué con el pie derecho.
-¿Pero la Vuelta a San Juan en febrero no es importante?
-La Vuelta lo es, pero no tanto para mí porque voy a ser uno más en el equipo. Mi función va a ser la de sumar y apoyar por ejemplo a los escaladores y los que sobresalen en alguna faceta. Por eso es que lo mío pasa por tener en este mes un buen rendimiento y tratar de ganar lo que más pueda.
