La dueña de casa leía el diario en su silla de rueda, al lado de la ventana. Su hijo, empresario él, dormía en su habitación. Eran las 8:30 de la mañana, cuando dos delincuentes rompieron esa tranquilidad y entraron para llevar el pánico a esa casa de Santa Lucía. Primero se la agarraron con la mujer enferma de cáncer, a la que atacaron por la espalda y la llevaron hasta una habitación. Después con el muchacho, al que despertaron a golpes y maniataron. Los ladrones escaparon con 3.000 pesos, artefactos y una camioneta, la que después abandonaron a más de 10 cuadras.

"Fueron los 5 ó 10 minutos más largos de mi vida", relató Juan Alberto Ortíz (35), dueño de la firma GNC Ortíz y propietario de esa vivienda de Avenida Libertador y Lateral de Circunvalación. Estaba durmiendo, cuando una voz extraña lo hizo saltar de la cama: "despertate cul….. Despertate". Pensó que era una broma, pero al ver al hombre encapuchado y con un arma, supo que se trataba de un asalto. Ahí intentó enfrentar al ladrón, pero le rompieron la cabeza con la cacha del revólver. En eso que forcejeaba, vio que otro delincuente arrastraba hacia otra pieza a su madre, Ana Esther Robledo (65), que gritaba desesperada.

Ante eso, Juan Ortíz ya no se resistió. Así fue que lo llevaron a otra habitación junto con su madre y lo tiraron boca abajo, con las manos atadas. "Me amenazaban que iban a matar a mi madre. Tuve mucho miedo por ella. Los tipos me pedían la plata, la plata. Y yo mismo le dije dónde estaba el maletín para que sacaran el dinero", relató el empresario. Los ladrones ya habían cargado una cámara de fotos, dos celulares y una netbook. En el portafolio sólo encontraron 3.000 pesos en efectivo, y eso no les conformó. "¿Esto nomás tenés? Vos tenés que tener más plata…", le gritaron. Ortíz insistió asegurando que no había más dinero en la casa, por eso le dijo que se llevaran su camioneta Toyota Hilux que estaba en el garage. Los ladrones no lo pensaron dos veces, y escaparon en el vehículo. A las 10:30, los policías de Robos y Hurtos de la Brigada con personal de la Seccional 5ta. localizaron la Toyota a más de un kilómetro al Este, sobre calle Pelagio Luna, en la entrada al barrio Avellaneda.