El 1 de enero del 2011 será inolvidable por siempre para Roberto Carlos Alejo (25) y su familia. Y no justamente por el grato recuerdo, sino porque ese día de festejo de Año Nuevo y en medio de una borrachera, Alejo desató un drama al asesinar de un cuchillazo al esposo de su prima en una casa de Santa Lucía. Por ese crimen, ahora el joven puede recibir 12 años de prisión, tal como acordó ayer en un juicio abreviado en la Sala I de la Cámara Penal y Correccional.

Alejo tenía 22 años aquella noche que fue a recibir el Año Nuevo en casa de su madre, en la manzana G del Bº Colón, Santa Lucía. Como era de esperar se encontró con sus padres y hermanos, pero también con su prima Rosana González, que había llegado en compañía de su marido José Antonio Frías (29) y su nene. La madrugada se enturbió cuando con las primeras copas Alejo y Frías tuvieron una discusión. Los calmaron, pero un rato más tarde el joven rompió una botella y empezó a desafiar al otro para que se tajeara el brazo. El padre de Alejo lo calmó y se lo llevó a su casa en Chimbas, pero pasadas las 6 de la mañana el muchacho regresó, decidido a seguir tomando y también en busca de Frías. Un testigo afirmó que Alejo le preguntó otro amigo: “¿adónde querés que se la ponga a José, acá, acá o acá?”, señalándose el cuello, el tórax y el estómago. Y ante la mirada de todos, le clavó un cuchillazo en el pecho a José Frías, quien después murió camino al hospital.

A un año y diez meses de aquel crimen, Roberto Alejo optó por el juicio abreviado y firmó un acuerdo para aceptar 12 años de cárcel. La decisión final la tiene el juez Arturo Velert Frau que dictará sentencia el próximo 9 de octubre.