Raúl Flores, asesino confeso del sindicalista camionero Abel Beroiz, ejecutado en noviembre de 2007, se fugó ayer escondido en una bolsa de pan de la cárcel de Piñero, en Santa Fe. Ocurrió a las 9 cuando el recluso, que trabajaba en la panadería del penal, se metió a una bolsa vacía transportada a la calle por los mismos penitenciarios.