Para continuar exportando los aceites de oliva y aceitunas sanjuaninas los productores tendrán que dar un giro. Por empezar, los envases con los que envían sus productos están atrasados en diseño, pero principalmente en material porque no son biodegradables o amigables con el medio ambiente en momentos donde los principales compradores mundiales se han vuelto exigentes en ese aspecto. Además, sólo tendrán chances de competir aquellos olivares ubicadas en zonas con clima óptimo para tener competitividad. Eso deja a los productores pequeños, de zonas marginales, ante la única alternativa de asociarse a los nuevos grupos olivareros de Sarmiento. Esos son los consejos clave que dejaron los expertos que ayer brindaron una jornada de capacitación a olivícolas, en el marco de Argoliva.

* Envases: El experto en packaging Hugo Santansiero aseguró que se tendrán que mejorar los materiales y etiquetas con que se envasan aceites y aceitunas. ‘’Europa está muy avanzada y estos envases siguen muy atrasados, con lo cual hay dos salidas: o se mejora el envase haciendo un esfuerzo económico, de diseño industrial y gráfico, y de materiales biodegradables, con diseños modernos para exportar el producto terminado; o se tendrá que vender siempre a granel’’, aseguró. Explicó por ejemplo que a partir del 1 de este mes Francia prohibió el plástico para los alimentos, no acepta más bolsas o envases, con lo cual dijo que es imposible que un aceite o aceituna sanjuanina llegue a la góndola francesa si no cambia por biodegradables. Santansiero sugirió implementar el bag in box o el tetra para envasar aceites o colocar zip (cierres) a las bolsas de aceitunas. ‘’Vos ponele a la señora un precio popular al tetra pack y lo va a comprar, porque confía en la marca’, opinó. También aconsejó incorporar lenguaje braille a las etiquetas para captar a clientes ciegos o hacer aceite en gel para las comidas en las aerolíneas.

*Asociarse: José Mourelle, economista experto en mercado internacional, dijo que San Juan tiene ‘una enorme fortuna’ en unas 6.000 o 7.000 hectáreas de olivares nuevos plantados desde el año 2000 en Sarmiento (mencionó Cañada Honda, Huanacahe, Retamito y Ramplón), que están mecanizados y en zonas de clima optimo para el desarrollo. Agregó que los pequeños olivareros de otras zonas tendrán que decidir si sumarse a esa oferta del nuevo grupo, buscando mecanismo de asociatividad, ‘porque es la única alternativa viable’ que tienen para enfrentar el sector. Respecto a los viejos diferimientos de los ‘90 -en zonas bajas, de clima difícil- opinó que deben ‘resignar y reorientar esa producción a otro tipo de cultivo’.

*Certificaciones: Por último, ya es impensable exportar sin contar con las normas de certificación, que por otra parte serán cada vez más exigidas también en el mercado interno, aseguró Natalia Castro, licenciada en bromatología y dedicada a las certificaciones de alimentos. ‘Está mostrando que le ha dado valor a su producto’, dijo.