Al menos siete personas murieron ayer en una explosión ocurrida en un autobús que trasladaba turistas israelíes afuera de un aeropuerto búlgaro por la que Israel culpó a Teherán, prometiendo una fuerte respuesta al ‘terror iraní‘. El ataque ocurrió en la ciudad de Burgas, sobre el mar Negro y a 400 kilómetros al este de la capital, Sofía, en el estacionamiento del aeropuerto local, adonde los jóvenes al parecer acababan de llegar para unas vacaciones en Bulgaria, un destino turístico en el este de Europa muy popular entre los israelíes.
La explosión sucedió en el decimoctavo aniversario del atentado mortal en 1994 contra la AMIA, principal organización de la comunidad judía en Argentina, presuntamente cometido por el grupo Hezbollah, que cuenta con el apoyo iraní.
En cuanto al incidente de ayer, el autobús de dos pisos quedó destrozado y nubes de un denso humo se elevaban por sobre el aeropuerto. El ministro de Relaciones Exteriores de Bulgaria, Nikolai Mladenov, dijo que ‘la explosión fue causada por una bomba en el autobús‘. En un comunicado, el ministerio informó que cinco personas murieron en la explosión y otras dos más tarde en un hospital, mientras que otras 32 resultaron heridas.
El alcalde de la ciudad de Burgas, situada en la costa búlgara del Mar Negro, dijo que el bus transportaba a turistas israelíes, pero la policía no pudo confirmar de inmediato la nacionalidad de las víctimas. Otros autobuses en el área también resultaron dañados.
No quedó inmediatamente claro qué causó la explosión -si se trató de un ataque suicida o de un artefacto detonado a distancia-, y el atentado tampoco fue reivindicado en principio por ningún grupo. Pero los israelíes han sido blanco a menudo de ataques fuera de su país. Desde Israel, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, apuntó a Irán y señaló que el ataque de ayer coincidió con el aniversario de la AMIA, lo que alimentó las tensiones entre ambos países.
La explosión fue un ataque deliberado, dijo el ministro del Interior Tsvetan Tsvetanov. El autobús transportaba a 47 turistas, dijo el alcalde de la ciudad, Dimitar Nikolov al canal de televisión BTV. Un testigo israelí dijo en una entrevista con la Radio del Ejército de su país que la explosión probablemente fue causada por un atacante suicida a la entrada del bus. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, culpó a Irán por la explosión y dijo que el Estado judío respondería. ‘Todo conduce a Irán. En los últimos meses hemos visto intentos iraníes para atacar israelíes en Tailandia, India, Georgia, Kenia, Chipre y otros lugares‘, dijo Netanyahu.
Por su parte, el gobierno argentino expresó ayer su condena al ‘bárbaro atentado terrorista‘ perpetrado contra turistas israelíes que paseaban por Bulgaria, y expresó su ‘profunda solidaridad con el pueblo y gobierno de Israel. En ocasión del 18vo. aniversario del atentado a la AMIA en Buenos Aires, en la que el conjunto del pueblo argentino recuerda a las víctimas del brutal acto criminal, el terrorismo internacional se ensaña nuevamente, en otras latitudes, contra seres humanos indefensos‘.
