Cuando las presiones empiezan a mandar, hay poco tiempo para dudar. Atenas Pocito supo cómo y qué hacer para madrugar a Peñarol en el momento justo y con eso, más la enorme entrega colectiva, le permitieron ganar su segundo partido en esta Zona 10 del Torneo Federal B. Fue victoria ajustada por 2-1 frente a un Peñarol que regaló un tiempo y que cuando quiso reaccionar, se quedó en desventaja con dos expulsiones, pero estuvo muy cerca de conseguir al menos el empate. El mérito de Atenas Pocito para salir del fondo de las posiciones y encender la luz de la esperanza estuvo en su capacidad para aprovechar las ocasiones y para después, defender con alma y vida cada pelota. No le sobró fútbol pero desparramó actitud para sumar una victoria clave.
El comienzo del partido no pudo ser mejor para Atenas. Y es que a los 3’, en su primer ataque, llegó al gol cuando Illanes anticipó a los zagueros de Peñarol en un tiro libre frontal de Darío Rodríguez. Era la primera llegada y el Mirasol ya festejó. Ese golpe inicial parecía que le complicaría demasiado las cosas a Peñarol pero el Bohemio respondió con contundencia y con la misma moneda porque de un córner desde la derecha, apareció la capacidad goleadora de Cristian Pérez para poner el 1-1 parcial cuando apenas iban 10 minutos de partido.
Se armó otro partido y en ese escenario, Peñarol se estaba terminando de acomodar en la cancha para ser un poquito más que Atenas a partir del trabajo de Ponce y de Godoy. Se venía el Bohemio en busca del segundo gol pero a los 32’, Atenas mostró otra vez los dientes para lastimar en la contra. Salieron rápido, la manejó Orlando Gomez, llegó el pase al vacío para Walter Olivares y el ex Desamparados definió con clase ante Biasotti para poner el 2-1. En el complemento, Cabello arriesgó todo. Por la lesión de Brizuela en el fondo, terminó defendiendo con tres y atacando con tres puntas. Peñarol se fue encima de Atenas y ahí si, el Mirasol sacó a la luz su temple. Lo tuvo Cristian Pérez pero su remate se fue apenas desviado, después siguió buscando. Hasta que llegaron las expulsiones de Dalpoggeto, primero, y de Ponce después que cambiaron todo. Peñarol fue por la heroica y Atenas esperó esa contra letal para liquidarlo. Casi se le dio en el final cuando Bronvale y Castro manejaron el contragolpe y lo pusieron a Ramón Gómez de cara al gol pero su remate se estrelló en el travesaño. Atenas por fin pudo volver a festejar y eso es noticia.
