El paro de 24 horas que anunciaron para mañana ATSA y el Sindicato Médico en el ámbito de la salud pública se cumplirá en forma parcial. Pasa que los trabajadores de la sanidad decidieron acatar la conciliación obligatoria que dictó la Subsecretaría de Trabajo, levantaron la huelga y se sentarán a dialogar con las autoridades de Gobierno. Los médicos se quejaron porque no los convocaron a aseguraron que no darán marcha atrás ni siquiera si la medida es declarada ilegal, como lo evalúa el organismo laboral.
El paro había despertado preocupación en el Ministerio de Salud. Sucede que era la primera vez que, durante la administración giojista, los dos gremios del sector coincidían en una medida de fuerza que amenazaba con paralizar la atención en los hospitales y centros sanitarios. Los médicos continúan con su reclamo de un incremento salarial del 35 por ciento, la jubilación del 82 por ciento móvil y la titularización de los interinos; mientras que ATSA, que nuclea al personal de enfermería, pide un jornal de campaña que se aplica en otras áreas.
Entre el viernes y ayer, la Subsecretaría de Trabajo logró frenar el paro parcialmente. Convocó a ATSA a conciliación obligatoria para el jueves y el gremio la aceptó, por lo que no podrá ejecutar ninguna medida mientras dure la negociación. Su secretario General, Alfredo Duarte, aseguró que levantaron la huelga y que asistirán a la reunión con las autoridades de Salud Pública para discutir sobre el jornal de campaña que viene reclamando.
El Sindicato Médico no fue llamado a conciliación obligatoria y el líder gremial, Daniel Sanna, se quejó. Dijo que Trabajo les rechazó injustificadamente la presentación que hicieron por el paro y advirtió que fue una maniobra para dejarlos sin la posibilidad de sentarse con el Gobierno en una mesa de negociaciones (ver Protagonistas).
La Subsecretaría de Trabajo está analizando por estas horas si declara ilegal el paro, debido a que los médicos no cuentan todavía con personería gremial. De todos modos, Sanna aseguró que “la medida se hace igual, no hay marcha atrás”.
Los dos sectores vienen de realidades distintas. ATSA es la primera vez que dispone un paro en la gestión giojista, mientras que el Sindicato Médico se ha convertido en uno de los más aguerridos del sector público y es el que más medidas de fuerza ha realizado en los últimos años.
El gremio que lidera Sanna es objeto hoy de un sumario administrativo por la supuesta violación de un llamado a conciliación en junio y podría terminar siendo multado con el pago de hasta 5 mil pesos por cada trabajar que adhirió al paro que llevó a cabo el mismo mes. El titular de la Subsecretaría de Trabajo, Roberto Correa Esbry, contó que la investigación sigue en marcha y que está a la espera de un informe que le tiene que mandar el Ministerio de Salud para saber quiénes son los médicos que se plegaron a la medida de fuerza. Esto, para calcular la eventual multa que le podría caber a la entidad sindical.
El funcionario había dicho que los antecedentes del último paro los iban a mandar a la Comisión Nacional de Garantías, para que determinara si los médicos cumplieron la obligación de garantizar las prestaciones mínimas que se exigen en servicio esencial como la salud pública. Sin embargo, hasta ahora no lo hizo. Explicó que como “las medidas de fuerza no siguieron, cualquier resolución se hubiera convertido en abstracta”.
