Una joven fue liberada ayer, de una supuesta bomba colocada alrededor de su cuello, tras un drama de 10 horas que conmocionó a Sidney (Australia). La joven de 18 años llevaba horas atrapada en su casa, en uno de los barrios más exclusivos, en lo que los medios especularon que podría ser un caso de extorsión, pero la policía dijo que no sabía las causas exactas.