Ayer, en turbulenta sesión, los concejales del partido bloquista votaron contra una importante ordenanza que el ejecutivo municipal había enviado al cuerpo legislativo. Dicha norma permitiría al intendente Lima desactivar modalidades de protesta por parte del gremio municipal, que afectarían la normal prestación de servicios en la ciudad.

La ordenanza daría vía libre a Lima para reubicar empleados, cambiarlos de función y contratar personal. El manejo de los servicios públicos es la pelea que viene dando la intendencia con el SUOEM, que desde febrero tomó medidas como quite de colaboración, en reclamo de la aplicación inmediata de la escala salarial que fija el Convenio Colectivo de Trabajo.

La decisión de los ediles del partido de la estrella fue tomada por dirigentes del oficialismo como una posibilidad de ruptura del pacto que los unía. El mismo intendente municipal Lima declaró su sorpresa por la polémica decisión. Luego, para calmar ánimos, aseguró que “no hay quiebre”, frase que no iba de la mano con la seriedad de los gestos. Es que se viene la reforma integral del Convenio Colectivo, y entiende que no podrá descontar el apoyo de sus “aliados”.

Desde ayer, DIARIO DE CUYO online trató de comunicarse con los representantes más calificados del bloquismo, como el presidente de la Convención Bloquista, Alfredo Bravo; o la diputada nacional Graciela Caselles, pero nadie supo o quiso decir si esto es sólo una decisión parlamentaria aislada, o el principio del fin de una alianza política.