En medio de más de 40 conflictos bélicos que se suceden en el mundo, con miles de muertes y destrucciones masivas de poblaciones como ha ocurrido hasta hace unos días en la Franja de Gaza, en el Norte de Irak y en Ucrania, el armamentismo no se detiene y avanza hacia objetivos impredecibles. Esta semana se conoció que Estados Unidos está en plena etapa de desarrollo de un misil hipersónico capaz de atacar cualquier parte del mundo en menos de media hora, con un tremendo poder de destrucción.
El mundo ha tomado conocimiento de esta nueva arma, tras una prueba que los militares norteamericanos realizaron en Alaska bajo el habitual hermetismo con el que suelen trabajar. El lanzamiento fue realizado como parte de un programa de desarrollo de armas llamado "Advanced Hypersonic Weapon”. Desde el Pentágono, no se dieron a conocer imágenes o videos de la prueba, pero la web de la estación de radio KMXT 100.1 FM de Alaska publicó una fotografía de la explosión que fue tomada por un particular desde unos 12 kilómetros de distancia.
Éste ha sido el segundo lanzamiento de prueba previsto por el programa, ya que el primero fue en noviembre de 2011 y desde entonces se ha avanzado decididamente hacia el perfeccionamiento de esta arma que resultará revolucionaria al momento de utilizarla.
Más allá de los acuerdos de desarme que tuvieron lugar en el final del siglo pasado, es evidente que las grandes potencias no han modificado en nada su actitud de seguir desarrollando armas de destrucción masiva que, seguramente, no dudarán en utilizar en alguno en los conflictos bélicos donde se lesionan intereses políticos y económicos, aunque no estén directamente involucradas.
