El presidente de la Nación, Mauricio Macri, dispuso crear el denominado ‘Consejo Argentino para el Nuevo Federalismo”, un organismo que estará integrado por el ministro del Interior, los 24 gobernadores provinciales y el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su tarea será la de encontrar la forma de restituir gradualmente los fondos coparticipables adeudados por la Nación a las diferentes administraciones.
Este ente deberá arribar a una propuesta para la eliminación de la detracción del 15%, que ha perjudicado a las provincias en la década anterior, de manera que durante el tercer trimestre del presente año se pueda formalizar el acuerdo definitivo y hacer las transferencias durante el curso del cuarto trimestre del año. Pero lo trascendente de este grupo de trabajo es que diseñará un esquema, que debe plasmarse en un nuevo decreto, para la creación de un Consejo Federal de Coparticipación, en donde se discutirá una nueva redistribución de los recursos fiscales.
Frente a la complejidad de un tema, que sigue sin resolverse desde la última reforma constitucional, la actual situación política hace crecer un optimismo basado en el sinceramiento de los actores que estudiarán una propuesta lógica y equilibrada. El gobernador, Sergio Uñac, consideró que la creación del Consejo para tratar la coparticipación federal, es importante porque hay voluntad política de reconocer lo que se adeuda a la provincia, y afirmó que ‘hay que valorar el gesto porque se generó una comisión y se abre un diálogo”.
El mandatario observó la trascendencia de la decisión nacional para devolver a las provincias lo que les quitaron para atender el financiamiento del sistema previsional, que lejos de ser temporario quedó en forma permanente y originó presentaciones ante la Justicia por tres Estados provinciales. Pero también en esta instancia se debe ser cautelosos para evitar alguna medida que pueda provocar un desequilibrio financiero nacional, precisamente algo que deberá establecer esta comisión.
Es que en el país hay tantas expectativas como necesidades en materia económica-financiera, pero ahora el diálogo y el consenso ha superado al autoritarismo, y por eso se abren perspectivas para un reparto coparticipado equitativo, de manera automática, es decir sin el peregrinaje histórico a la Casa Rosada en busca de fondos, parte de los cuales era una exacción inaceptable, tal como lo determinó la Corte Suprema de Justicia.