Con las elecciones generales del 25 de octubre cada vez más cerca, se empezaron a develar algunas incógnitas en las fuerzas provinciales en cuanto a los alineamientos presidenciales. Alfredo Avelín Nolléns, el candidato a gobernador de la Cruzada Renovadora, dijo que decidió apoyar al tigrense Sergio Massa y que en los próximos días suscribirá el acuerdo, mientras que Mary Garrido, la postulante de la Nueva Izquierda, ya formalizó su respaldo a Nicolás Del Caño, el representante del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Ambos dirigentes se quedaron sin referentes nacionales después de las primarias de agosto y están apurados en definir a quién llevarán en la boleta electoral a un candidato a suceder a Cristina Fernández.
Para las PASO, la Cruzada llevó en su papeleta a José Manuel De la Sota, pero el actual gobernador cordobés perdió la interna frente a Massa y se quedó fuera de carrera. En el caso de la referente de la Nueva Izquierda, estaba alineada con Alejandro Bodart, pero el dirigente no alcanzó el piso del 1,5 por ciento de los votos que marca la normativa electoral, y también se quedó sin chance de jugar.
Frente a esta situación, tanto Avelín Nolléns como Garrido apuraron las negociaciones para completar el casillero en la boleta para octubre, sabiendo que el hecho de llevar un presidencial les sirve para sumar votos en la provincia. El dirigente sostuvo que ya mantuvo contactos con la cúpula del massismo y que en los próximos días se formalizará el acuerdo. “Massa es garantía de oposición y es el único en condiciones de revertir rápidamente la situación de agobio que viven las economías regionales”, explicó el exintendente de la Capital, sobre las razones para inclinarse por ese postulante.
En el caso de Garrido, la dirigente decidió seguir la postura adoptada a nivel nacional por la Nueva Izquierda, que acompañará a Del Caño, un dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas y actual diputado nacional por Mendoza. Pero, según aclaró la docente sanjuanina, se trata de un respaldo “crítico” porque el FIT “no tiene una propuesta política que permita que la izquierda sea vista como opción para millones de argentinos”, explicó. La molestia es porque el frente de Del Caño “obstaculizó la posibilidad de una unidad más amplia, plural y verdadera en el marco de la izquierda política y social”. No obstante estas diferencias, dijo que “acompañaremos al FIT frente a los candidatos de distintos sectores patronales, manteniendo la propuesta política de que la principal tarea de la izquierda es construir una gran coalición amplia y plural en base a un programa en común”.
Aunque el hecho de acompañar a un candidato presidencial para las PASO y después acompañar a otro para las generales de octubre ha estado en discusión, hay opiniones coincidentes en que sí se puede sumar a una nueva figura, ya que ni el Código Electoral nacional ni el provincial lo impiden. El único requisito ineludible es que la fuerza local necesita la autorización del partido o frente nacional.
Incluso, en la idea de sumar presidenciables para octubre también se inscribe Compromiso con San Juan, el frente que articuló Roberto Basualdo. El armado llevó para las PASO a 3 postulantes a jefe del Ejecutivo nacional, que fueron Massa, De la Sota y Adolfo Rodríguez Saá. Y ahora hay hilos tendidos con la idea de sumar al actual jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
Las conversaciones entre el PRO y Basualdo se dieron antes de las PASO y se retomaron tras las elecciones. Sin embargo, para que todo se concrete, hace falta la autorización de Macri y en el PRO local están en desacuerdo.
Una figura nacional atractiva, que ayude a los postulantes a gobernador a sumar votos, es una posibilidad que cualquier frente o partido político provincial busca activamente. Y a la inversa, quien quiera ser el próximo Presidente de la Nación, necesita el respaldo del interior, por lo que un entendimiento es una cuestión que les sirve a ambas partes.
