Tal como lo adelantara en la nota anterior el doctor Gustavo Marón, Coordinador del Departamento de Aeronáutica de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas del Gobierno de Mendoza, la Modificación Artificial del Tiempo Atmosférico "es una moderna actividad científico-tecnológica que combina los conocimientos de la Meteorología, la Geografía, la Física Atmosférica, la Aeronáutica, la Radárica, la Química y la Informática, con el propósito de intervenir activamente en los procesos meteorológicos atmosféricos para producir aumento de lluvia, incremento de nevadas, disipación de niebla, supresión o disminución de granizo.
Esta actividad nació conceptualmente en 1947 en los Estados Unidos. En la República Argentina los primeros estudios académicos vinculados a la nueva actividad fueron prácticamente contemporáneos con su nacimiento, y en general todos los modelos, proyectos y ensayos tuvieron epicentro en la Provincia de Mendoza desde 1958, por ser el lugar del país más expuesto al rigor del granizo a consecuencia de las especiales condiciones geográficas de su territorio, favorables a la formación de nubes de tormenta del tipo Cumulus nimbus.
A partir de 2005 el Gobierno de Mendoza ingresó en una etapa de consolidación de un servicio operativo basado en el uso de aviones y soporte científico nacional. El sistema cuenta con cuatro aviones bi-turbohélice Piper PA-31T Cheyenne II que operan desde las Bases Antigranizo Mendoza y San Rafael guiados desde tierra por un Centro de Operaciones que centraliza en la ciudad de Tunuyán los barridos de tres radares meteorológicos WSR-74C y MRL-5 ubicados en las localidades de San Martín, La Llave y Cruz Negra. El sistema se complementa con una red de difusores terrestres de yoduro de plata ubicados en el Valle Uco, una red de granizómetros, una red de estaciones meteorológicas automatizadas y un servicio diario de radiosondeo para pronóstico de tormentas.
La lucha antigranizo se desarrolla mediante dos técnicas definidas, la denominada siembra de base de nubes -base seeding- y la denominada siembra de tope de nubes -skin seedin-. La primera se realiza a lo largo del perímetro de crecimiento de la tormenta y en sus niveles bajos. Normalmente se vuela entre 8.000 y 10.000 pies, altitudes en que se hallan las bases nubosas, contorneando las mismas, en corrientes ascendentes de entre 1.000 y 1.500 pies por minuto, a temperaturas superiores a 3¦ C. La segunda se realiza a la altitud de la isoterma de -10¦ C y sobre las células alimentadoras de Cumulus nimbus, isoterma que normalmente coincide con las altitudes que van desde los 17.000 a 19.000 pies. La operación debe realizarse a una velocidad de 140 nudos.
La prueba
La prueba de las operaciones es facilísima, teniendo en cuenta que los aviones se encuentran sometidos a doble control radar: el provisto por el Centro de Control de Área (ACC) del Aeropuerto Mendoza (Administración Nacional de Aviación Civil – Fuerza Aérea Argentina), y el provisto por el Centro de Operaciones Radar provincial (Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas). Como si esto no fuera suficiente, las lecturas de los tres radares provinciales quedan registradas de modo indeleble en el archivo informático TITAN, junto con la información de telemetría que refiere la posición y la altura de cada avión con actualizaciones cada tres segundos. Para mejor, las imágenes de los radares provinciales se exhiben en tiempo real en Internet, actualizándose cada cinco minutos como servicio de información al productor agrícola, en el web site www.contingencias.mendoza.gov.ar.
Como corolario de lo expuesto, ratifico que nuestras aeronaves no realizan misiones de Lucha Antigranizo fuera de los límites políticos de la Provincia de Mendoza. Concretamente, nunca han realizado siquiera una misión de siembra aérea sobre el espacio aéreo ubicado sobre la Provincia de San Juan, y mucho menos en el área correspondiente a la localidad de Valle Fértil. Entiendo respetuosamente que estamos en presencia de un moderno mito urbano que no tiene ningún asidero racional y para cuyo desbaratamiento sólo basta con hacerse una pregunta: ¿qué fin práctico tendría para el Gobierno de Mendoza la disipación de tormentas ubicadas sobre el territorio de San Juan?
