Si bien en el país hay otras minas subterráneas de mayor producción, en lingotes de oro, ninguna supera a la jachallera Gualcamayo, según confirmó ayer el titular del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina (Gemera), Julio Ríos Gómez. ’’Gualcamayo tiene un futuro de desarrollo interesante, y será la más grande cuando alcancé su pico de producción’, dijo. De Norte a Sur del país hay 7 minas subterráneas en producción o a punto de inaugurarse, de las cuales las más grandes son Mina Aguilar que es de cinc y está en Jujuy, con más de 80 años de explotación. Luego está Sierra Grande, en Río Negro, que es de hierro. Ésta comenzó a explotarse en los años ’90, se frenó y volvió a reactivarse más tarde, en el año 2005.

Entre las más nuevas, a fin de año inaugurará en el departamento sanjuanino de Calingasta, Casposo, de la firma Troy que está terminando la última parte y será de menor tamaño. En el Sur está Cerro Vanguardia, una mina de oro en Santa Cruz, cerca del puerto San Julián. Allí también está Minera Santa Cruz, en la zona de Huevos Verdes de San José, cerca del Perito Moreno. También son subterráneas Farallón Negro, que está al lado de Alumbrera y también produce oro; y muy cerca de allí, en Cerro Atajo, está Capillitas, una productora de rodocrosita. ’’Otra futura mina subterránea será la de Goldcorp, en Cerro Negro, cuya envergadura va a ser parecida a Gualcamayo’’, dijo Ríos Gómez.