Los clásicos tienen todos los condimentos, dentro y fuera de la cancha y San Martín los vivió ayer en Mendoza desde el momento que se trasladaba al estadio Malvinas Argentinas cuando los hinchas le dieron la bienvenida con piedras y balazos que provocaron la rotura de dos vidrios y los huecos que quedaron plasmados en la chapa del colectivo como fieles testigos de los incidentes.
Eso ocurrió cuando el plantel atravesaba el parque General San Martín con destino al estadio, y 200 metros antes de ingresar y pese que iban escoltados por la policía mendocina, los hinchas de Godoy Cruz hicieron sentir el peso de la localía y que en cancha los esperaba un verdadero clásico de Cuyo.
“Fue cuando estábamos por entrar al estadio, había un grupo de hinchas de ellos y empezaron a tirarnos cosas y rompieron los vidrios, pero recién cuando nos bajamos vimos que fue más que eso y hay marcas de tiros en el colectivo, porque los huecos que dejó no son de piedras, ahora esperamos que la Policía científica corrobore (luego confirmó que fueron 3 disparos) que fue para luego ver si el seguro cubre los gastos”, contó el vicepresidente verdinegro Jorge Miadosqui.
A su lado, el presidente Pablo Slavutsky miraba sorprendido las marcas de violencia que registraba el colectivo y decía “no puede ser, esto no puede ser”.
Lo positivo dentro del mal rato fue que nadie resultó herido, mientras otros dirigentes aclamaban “menos mal que no jugamos en la cancha de ellos, sino esto era peor”.
Esa fue la primera demostración que San Martín fue visitante y que era un clásico, ya que la segunda parte la vivió cuando entró a la cancha para hacer la entrada en calor y recibió todo tipo de insultos de la popular. Que se triplicaron cuando ya con la indumentaria, entró oficialmente para jugar. Tribuna que siempre cantó algo así como: “sanjuanino, nunca tuviste aguante” y “ te vamos a matar”.
