Sebastián Balsas, el longilíneo delantero uruguayo de casi dos metros (1,97) que llegó el lunes a Buenos Aires proveniente de Nacional, de Montevideo, desarrolló su primera práctica en San Lorenzo a las órdenes de Ramón Díaz.

El arreglo con el atacante compatriota de Emiliano Alfaro se resolvió en cuestión de horas y por eso los utileros sanlorencistas no lograron acondicionarle la ropa, lo que permitió observarlo con una pechera que no le llegaba ni al ombligo.

El delantero uruguayo tuvo su primer entrenamiento en San Lorenzo, para demostrar que está para jugar y dejarle en claro a Ramón Díaz que viene para ser titular.

Balsas, quien llegó proveniente de Nacional de Montevideo, llegó a San Lorenzo a cambio de 600 mil dólares por el cincuenta por ciento de la ficha que le pertenecía a Racing de Uruguay y tras la práctica dijo estar "muy contento por jugar en un club grande de la Argentina". "Es un paso muy importante en mi carrera, todo jugador sueña con llegar al fútbol argentino. Estoy muy contento por estar en un club grande como San Lorenzo. Me gusta el reto, sé que hay buenos delanteros y voy a pelear un puesto con sacrificio y humildad", afirmó Balsas, de 24 años y 1,97 de altura.

El técnico no dio indicios del equipo que debutará el domingo a las 16.10 ante Gimnasia y Esgrima La Plata como visitante.

La otra contratación consumada en la víspera, el arquero de Estudiantes de La Plata Damián Albil, se sumará al grupo de trabajo recién hoy.