El sistema financiero argentino ya recuperó las pérdidas sufridas en 2002-2004 tras la caída de la convertibilidad, que superaron los 25.300 millones de dólares, aunque para ello tuvo que esperar casi cinco años y medio, según los datos difundidos esta semana por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Como contrapartida, tanto las entidades sobrevivientes de aquel crack (iniciado con el "corralito" establecido a fines de 2001), como los bancos que ingresaron al mercado local con posterioridad, gozan hoy niveles de rentabilidad récord.

El Informe del BCRA precisó que en julio las entidades financieras ganaron 1.321 millones de dólares, 57,8% más que el mes anterior y el equivalente a 66 millones por día hábil.

Las utilidades de la actividad financiera sumaron de este modo 5.745 millones de dólares en los primeros siete meses del año, 40,9% más que en enero-julio del año pasado.

Si se consideran las ganancias registradas a partir de 2004 por el conjunto de bancos que operan en la plaza local, la suma totaliza 28.413 millones de dólares.

A partir de abril pasado las ganancias bancarias sobrepasan el "rojo" histórico de 2002-2004 y en los últimos tres meses muestran un drástico salto a favor, al punto de acumular 2.710 millones de dólares, puntualizan las cifras del BCRA.

Los inéditos resultados del sistema financiero, ligados al repunte de la actividad y el consumo desde fines del año pasado, se revelan también en la cifra lograda en los últimos doce meses (de agosto de 2009 a julio de este año): 9.590 millones de dólares.

En el hipotético caso de que se mantuviera el promedio de ganancias registrado desde comienzos de año, la banca reportaría en todo 2010 un saldo positivo cercano a los 9.800 millones de dólares.

De continuar este ritmo, las entidades financieras privadas conseguirán una ganancia récord consolidada cercana a los 6.500 millones de dólares, es decir, 7,7% más que la lograda en 2009.

Los bancos constituidos como sociedades anónimas habían perdido en 2002-2004 una suma de 19.773 millones de dólares, lo que representó 78% del quebranto total del sistema durante ese período.