La presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibirá este jueves a su par colombiano, Alvaro Uribe, quien pidió verla para explicar su iniciativa de permitir a EEUU el uso parcial de hasta bases militares de Colombia para operaciones contra el narcotráfico y la guerrilla en ese país latinoamericano.
Fuentes de la Cancillería argentina dijeron que Uribe se entrevistará con la presidenta en Casa de Gobierno, el jueves a las 11.
Este plan despertó preocupación de los gobiernos de Brasil, Chile, Venezuela y Nicaragua. Por ello, incluso, Uribe no concurrirá a la cumbre del Unasur que tendrá lugar el 10 de agosto en Quito, Ecuador. Precisamente, de Ecuador deben retirarse las tropas norteamericanas de la base militar de Manta por decisión del gobierno de Rafael Correa.
Según la prensa colombiana, el Gobierno de ese país informó al Senado que el acuerdo militar con EEUU no sólo contemplará el uso parcial de cuatro bases militares sino hasta 7 bases.
Aunque este plan fue presentado como un instrumento para combatir el narcotráfico, gobiernos como el de Venezuela desconfían y creen que esto podría poner en peligro su soberanía. El Consejo de Defensa Sudamericano podría reunirse en forma paralela al encuentro del Unasur para analizar este tema.
En tanto, los presidentes de Brasil, Luiz Lula da Silva, y Colombia, Alvaro Uribe, también tienen previsto reunirse el jueves en Brasilia y se espera que conversen sobre la inminente instalación de nuevas fuerzas militares de EEUU en bases del territorio colombiano hasta 2019.
También se confirmaron encuentros que mantendrá Uribe con los gobernantes de Perú, Alan García; Chile, Michelle Bachelet y Paraguay, Fernando Lugo.
La intención de la gira es que el mandatario colombiano entregue a sus colegas información de primera mano para llevar a la Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), en Ecuador, país que tiene rotas sus relaciones diplomáticas con Colombia desde marzo de 2008.
Preocupado, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, consideró que, si bien, "se dice que el blanco (de la cooperación entre EEUU y Colombia) es el narcotráfico, hay informes en el Congreso norteamericano diciendo que Venezuela sería complaciente con el narcotráfico".
En el caso particular de Brasil, Amorim subrayó que "preocupa una presencia militar fuerte (de EEUU), cuyo objetivo y capacidad parecen ir mucho más allá de lo que pueda ser la necesidad interna de Colombia". También le quitó dramatismo a las fricciones surgidas tras el descubrimiento de armas suecas vendidas a Venezuela en manos de la guerrilla de las FARC.
El presidente colombiano asegura que el acuerdo fortalece la lucha contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En protesta contra ese convenio entre EEUU y Colombia, y antes las acusaciones sobre un presunto desvío de armas adquiridas por Venezuela en 1998 hacia la guerrilla de las FARC, el presidente venezolano Hugo Chávez decidió "congelar" las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia. Amorim explicó que "comprende las preocupaciones" de Chávez.
