Al final, el informe de los médicos sobre las graves lesiones cerebrales y las eventuales secuelas que podría sufrir un bebé de 2 meses por un supuesto sacudón (síndrome shacken baby o del niño sacudido, ver página 15) derivaron ayer en que el juez de Instrucción Pablo Flores, ordenara la detención de la única persona que estaba con la criatura en el momento en que ocurrieron los hechos: la joven empleada contratada justamente para cuidar al niño, dijeron fuentes ligadas a la investigación.
Según trascendió, esa orden fue ejecutada por policías de la Seccional 2da al mando del comisario inspector Carlos Vallejo sobre el mediodía de ayer, en la casa de Rawson donde vive la ahora sospechosa, identificada como Nair Flores (22), precisaron voceros del caso.
Según las fuentes, uno de los informes médicos incorporados al caso hablaría de que el bebé sufrió hemorragias (fue lo primero que detectaron al ver sus ojos enrojecidos) y otras lesiones, que lo tendrán incapacitado y con cuidados especiales (aunque ayer le dieron el alta) al menos por 90 días.
Es justamente el tiempo que demandará una posible recuperación, lo que habilita al juez Flores a seguir con el caso (una lesión leve hubiera obligado a cambiar de juez) y lo que permite a los pesquisas aventurar una calificación provisoria del delito: supuestas lesiones graves (en las leves la incapacidad no supera los 30 días) agravadas por la condición de guardadora o cuidadora que ejercía la niñera.
El presunto delito de todos modos lo impondrá el juez luego de evaluar todas las pruebas del caso, y lo conocerá la detenida cuando sea indagada. Y será provisorio mientras dure la investigación, pues no se descarta que en el futuro el nene sufra alguna otra secuela que agrave la figura delictiva inicial.
La sospechosa podrá defenderse dando su versión de los hechos (también puede negarse a declarar), y podrá pedir su excarcelación, precisaron.
Otro punto no menor a resolver por las autoridades judiciales tras el análisis de la prueba, es saber si la maniobra fue culposa o dolosa: en el primer supuesto, se entiende que quien lesionó a la indefensa criatura lo hizo con ‘culpa’, que en sentido jurídico es sin intención o hacerlo por accidente (por imprudencia, negligencia, impericia o falta de los deberes a su cargo). La segunda hipótesis es más grave pues una acción dolosa se configura cuando el autor tiene la intención o el propósito de ejecutar la maniobra, en este caso el supuesto sacudón.
Según voceros de la investigación, Flores había sido contratada para cuidar al niño sólo por mediodía, pues sus padres trabajan: el papá es empleado minero y la mamá es docente, dijeron. También dijeron que el martes pasado (no el lunes como informaron en principio), la madre salió rumbo a su trabajo y enseguida debió regresar ante el llamado de la niñera, quien la alertaba sobre un repentino ‘desmayo’ del chico.
Entonces fue que lo trasladaron al Hospital Guillermo Rawson y comenzaron a realizarle numerosos estudios, hasta que los médicos de un centro privado de salud llegaron a la conclusión de que los síntomas encajaban con los del síndrome del niño sacudido.
Ese diagnóstico -dijeron- se conoció el último viernes, día en que los papás del bebé pusieron la denuncia en la Seccional 2da, que corresponde por jurisdicción, pues viven en el barrio San Martín, en Concepción, Capital. Fue en esa denuncia que Flores quedó en la mira como principal sospechosa, pues a la hora en que ocurrió el ‘desmayo’, era la única que estaba con la criatura.
