Así se llama la exposición que ocupará la Sala 2 del Museo de Bellas Artes, una obra gráfica que pertenece al artista plástico que nació en Jujuy en 1957 y que creció en Mendoza, Edgar Murillo; ganador en 1993 de la Beca Estímulo de la Fundación Antorchas y seleccionado para participar de un taller de Guillermo Kuitca en la Fundación PROA, al año siguiente. Según el crítico y curador Oscar Zalazar, en la obra de este creador ‘la cita, la parodia es permanente’ y ‘se vuelve testimonio de la época nuestra, sobre todo porque nos habla de la post dictadura, por eso son objetos de las identidades póstumas, y por lo tanto su obra es varias veces contemporánea de nuestro tiempo.’ ‘Sus imágenes se leen desde la asociación semántica de los elementos que las constituyen. Sus técnicas rompen con la idea tradicional de oficio y de estilo’, dijo de él ED Contemporáneo, de Mendoza.
