El papa Benedicto XVI está estudiando la posibilidad de publicar un ‘Motu Proprio‘ (documento papal) para precisar algunos puntos de la Constitución Apostólica referidos al cónclave, dijo ayer el portavoz vaticano, Federico Lombardi en rueda de prensa.

El documento de iniciativa papal para modificar cuestiones del Gobierno de la Iglesia podría permitir a los cardenales el adelanto del cónclave. Con respecto a esto, Lombardi dijo que el pontífice estaba considerando aplicar modificaciones que ‘armonizarían‘ dos documentos aprobados por Juan Pablo II.

Una de las disposiciones establece el periodo en que el papado está vacío, conocido como ‘sede vacante‘, y otro especifica el momento en el que debe iniciarse el cónclave.

Una constitución apostólica impulsada por el anterior papa a Benedicto XVI, llamada ‘Universi Dominici Gregis‘, estipula que el cónclave debe comenzar entre 15 y 20 días después de que el papado quede vacante, lo que significa que el evento no podrá iniciarse antes del 15 de marzo bajo las actuales reglas.

Previamente, algunos cardenales ya habían expresado su voluntad de anticipar el inicio del cónclave, dado que Benedicto XVI anunció su renuncia el pasado 11 de febrero y esa será efectiva recién el día 28 a las ocho de la tarde, convirtiéndose así en el primer Papa en abandonar su cargo en 600 años.

Dado que usualmente los papados se acaban con la muerte de los pontífices, ese tiempo es empleado también en los cortejos fúnebres, algo que en este caso obviamente no ocurrirá, lo que avivó las especulaciones de que el proceso de elección podría adelantarse.

Por su parte, Ambrogio Piazzoni, un historiador del Vaticano, aseguró ayer a la prensa que, si los cardenales pueden arribar a Roma antes de los 15 y 20 días indicados, ‘no hay nada que esperar‘.

En tanto, el propio portavoz del Vaticano, Lombardi, ya había admitido la semana pasada que el cónclave podría comenzar antes del 15 de marzo, aunque luego negó esa posibilidad.

Los cardenales ya han comenzado las consultas informales por teléfono y correo electrónico para buscar y desarrollar el perfil de quien piensan estaría mejor calificado para encabezar a la Iglesia Católica en un periodo de continua crisis.

Se espera que 117 electores participen en los trabajos del cónclave en los próximos días en la Capilla Sixtina hasta que la ‘fumata‘ blanca anuncie el ‘habemus papam‘, es decir, que los purpurados han elegido al sucesor de Benedicto XVI.