Buenos Aires, 1 de mayo.- Tras el 2 a 1 sufrido en Lisboa, la Juventus recibió al Benfica con la idea de conseguir la victoria para lograr el pasaje a la final de la Europa League. El gol convertido en territorio ajeno le daba la posibilidad de avanzar con la escasa diferencia, por lo tanto, Antonio Conte apostó por dos puntas bien definidos para intentar lastimar a un adversario, que llegaba invicto a su compromiso.
Las constantes intervenciones de Carlos Tevez, en sociedad con Fernando Llorente y Arturo Vidal no eran suficientes para quebrar el cero. El dominio del juego y la posesión del balón eran de la "Vecchia Sginora", pero los contragolpes lusitanos ponían en jaque a Gianluigi Buffon. El tridente ofensivo compuesto por Rodrigo, Lima y Lazar Marković era un claro mensaje que enviaba Jorge Jesús: no iba a cuidar el triunfo de la ida.
En la acción previa a que llegue el descanso, una punzante proyección del "Apache" le dio la posibilidad a Asamoah de llegar hasta el fondo y enviar un venenoso centro para la llegada del atacante chileno, quien buscó el primer palo. Con un Jan Oblak fuera de escena, el que tuvo que aparecer para desactivar el peligro fue Luisao, quien la sacó al córner con un cabezazo sobre la línea.
En el complemento la fórmula no varió y la eliminación dejó en silencio a todo Turín. Cuando parecía que la final la iba a disputar el dueño de casa, los portugueses resistieron a las constantes agresiones y consumaron una tarea heroica. Ni siquiera la expulsión a Enzo Pérez perjudicó la labor sacrificada de los lusos, que llegaron a una final por segundo año consecutivo. El 14 de mayo tendrán la revancha de lo que fue la edición pasada, cuando cayeron con el Chelsea. En tanto, los de Conte deberán conformarse con el Calcio, un Scudetto que se consolidará en las próximas jornadas.
Por otro lado, y luego de la derrota por 2 a 0 en Andalucía, el Velencia recibió en el Mestalla al Sevilla. Con el boleto a la final de la Europa League como premio, los de Juan Antonio Pizzi tenían la obligación de realizar una nueva hazaña para llegar al partido decisivo.
Pero el equipo "Che" se encontró con una sólida defensa, que recuperaba rápido y apostaba por los veloces contragolpes de Iván Rakitic y Carlos Bacca. Tanto el croata, como el colombiano, fueron los primeros que probaron de larga distancia y amenazaron el arco defendido por Diego Alves. Los dueños de casa no sólo debían buscar la victoria, sino que también debían cuidar su invicto, dado que una conquista sevillana los obligaba a convertir cuatro goles.
Antes de llegar al primer cuarto de hora, una individualidad de Sofiane Feghouli le dio esperanzas a los valencianos. El argelino recibió de Eduardo Vargas y, a pura potencia, encaró por la banda derecha para concluir la jugada con un fusilamiento a Beto. Un desvío en un contrario favoreció al africano para anotar el 1 a 0. La ilusión para el ex entrenador de San Lorenzo se mantenía vigente.
Con el tanto de Jonás a los 26 minutos del primer tiempo, la proeza comenzaba a afianzarse en el Mestalla. El brasileño se elevó en el cielo español y capitalizó un preciso centro de Juan Bernat. Al ritmo de la samba, los dueños de casa igualaban la serie y continuaban con la misma agresividad para evitar el alargue.
En el complemento, una pelota parada hizo explotar a la parcialidad local. En un descuido sevillano, Mathieu aprovechó una pelota que había quedado muerta en el área chica, y con una poderosa ejecución anotó el 3 a 0. La gesta, que en la previa parecía imposible, ya era un hecho y el Valencia continuaba su rumbo hacia el último cotejo.
Pero en la última jugada de la noche, la sorpresa iba a desgarrar a los locales, que ya tenían las reservas para viajar a Turín. Aplicando la vieja fórmula que afirma que "dos cabezazos en el área son gol", Federico Fazio asistió a Stéphane M’Bia y el camerunés selló el 3 a 1 histórico. El festejo de visitante le permitió al Sevilla acceder a la final del torneo, donde se medirá ante el Benfica, que también rompió los pronósticos al eliminar a la Juventus en su casa. El 14 de mayo se definirá al campeón y para dicho compromiso todavía no hay favoritos.
