Estaba en la cuerda floja y se quedó sin respaldo en medio de una crisis financiera galopante que abre interrogantes sobre el futuro de Italia. Con este triste contexto, el primer ministro, Silvio Berlusconi prometió ayer al presidente de Italia; Giorgio Napolitano, “renunciar” una vez que el Parlamento apruebe las reformas urgentes exigidas por los líderes de la zona euro para reducir la deuda. Están previstas las votaciones en ambas cámaras antes que termine el mes.

El golpe de gracia que terminó por doblegar al magnate de los medios no fue el ajuste en sí mismo sino una humillante derrota en el Parlamento que implicó la pérdida de la mayoría.

Napolitano dijo en un comunicado que luego de la renuncia de Berlusconi mantendrá consultas para la formación de un nuevo gobierno.

Berlusconi ‘demostró al jefe de Estado que comprende las implicancias de la votación del martes en la cámara de diputados‘, indicó el comunicado del Presidente.

El Gobierno de centroderecha ganó una votación clave de ratificación de las cuentas públicas porque la oposición se abstuvo, pero solamente consiguió 308 votos, menos de los 316 necesarios para una mayoría absoluta en la cámara de 630 miembros.

Ocho diputados aliados votaron en contra, algo que indignó a Berlusconi que leyó uno por uno los nombres de los legisladores a los que calificó de “traidores”.

Durante la votación, Berlusconi escribió “tome nota” y, entre paréntesis, “presente la dimisión”.

En una imagen difundida por los medios de comunicación italianos se pudo ver un texto manuscrito de Berlusconi en el que se suceden varias anotaciones del mandatario separadas por guiones.
En el primero de ellos, el primer ministro apunta “308 (8 traidores)”, mientras que más abajo se leen las frases “vuelco político” y “tome nota, presente la dimisión”.

La noticia de que finalmente Berlusconi había aceptado dimitir se conoció después del cierre de los mercados europeos, pero tuvo un impacto inmediatamente positivo en los mercados de EEUU y Latinoamérica.

Más temprano, su principal aliado político, Umberto Bossi, le había pedido que dimitiera.

Los tipos de intereses sobre la deuda italiana se han disparado a niveles que causaron una profunda preocupación sobre la supervivencia de la zona euro si su tercera mayor economía no puede pagar sus deudas.

Los analistas estiman que los tipos actuales de interés, si se mantienen, cancelarían los ahorros presupuestarios previstos en un doloroso paquete de austeridad.

Berlusconi, debilitado por escándalos sexuales y judiciales, varios reveses políticos y la pérdida de confianza de los mercados financieros, lleva semanas contra las cuerdas. A pesar de esto el magnate de 75 años, que dominó la política italiana durante 17 años, se había resistido a renunciar hasta los sucesos de ayer.