El premier italiano, Silvio Berlusconi, asombró ayer a 200 partidarios que lo aclamaban frente al palacio de Tribunales de Milán, asegurando que no es cierta la acusación que le formulan de prostitución de menor. “El dinero que le di a Ruby fue para ayudarla a abrir un centro estético y sacarla del mundo de la prostitución”. Es la primera vez que reconoce haber entregado plata a Ruby, la ragazza marroquí que tenía 17 años, cuando la justicia de Milán comprobó que frecuentaba la residencia de Berlusconi en Arcore. Berlusconi arengó a la pequeña multitud que lo esperaba frente a los tribunales al acudir a la segunda audiencia por el caso Mediatrade.